Las autoridades iraníes han hecho públicas nuevas acusaciones sobre la intención de Estados Unidos e Israel de desestabilizar Oriente Próximo, señalando el reciente ataque coordinado que ha provocado más de 550 víctimas mortales, entre las que se incluye el ayatolá Alí Jamenei y varios ministros y altos mandos militares. Según la Media Luna Roja, el saldo fatal continúa en aumento mientras crecen las confrontaciones en una zona cada vez más tensionada. El nivel de respuesta de Irán ha consistido en el lanzamiento de misiles y drones contra objetivos israelíes y bases estadounidenses distribuidas en diversos países de la región. De acuerdo con lo reportado por la agencia Europa Press, Alí Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y asesor cercano de Jamenei, declaró que el país se encuentra “preparado para una guerra larga, al contrario que Estados Unidos”, marcando una diferencia en la estrategia y disposición ante la escalada militar. Lariyani expuso estas declaraciones a través de mensajes difundidos en redes sociales y en intervenciones públicas, unas horas después de responsabilizar directamente al presidente estadounidense Donald Trump de extender el conflicto a todo Oriente Próximo a través de decisiones que, según dijo, desencadenaron una guerra que Irán considera innecesaria. El Medio Oriente ha presenciado un rápido deterioro de la situación tras el operativo sorpresa que, el sábado pasado, impulsaron Estados Unidos e Israel contra instalaciones clave en territorio iraní. Europa Press consignó que la ofensiva impactó notoriamente en la cúpula política y militar de Irán, provocando una reacción inmediata de las fuerzas iraníes. En respuesta, Irán ordenó ataques con misiles y drones sobre territorios israelíes y ubicaciones estadounidenses en la región, signo de la dinámica de represalias que se ha instalado desde entonces. En su declaración, Lariyani subrayó su preocupación por la política exterior adoptada por la administración Trump, acusándolo de abandonar los intereses nacionales. Según replicó Europa Press, dijo: “Es realmente muy triste que esté sacrificando el tesoro y la sangre estadounidenses para impulsar las ilegítimas ambiciones expansionistas de Netanyahu”. El funcionario agregó que, en su perspectiva, el eslogan de campaña 'Estados Unidos, primero' ha sido reemplazado por una lógica de priorización de Israel dentro de las decisiones estratégicas de Washington — "Trump ha traicionado el 'Estados Unidos, primero' para adoptar 'Israel, primero'". A raíz del ataque y la muerte del ayatolá Jamenei, los funcionarios iraníes han enfatizado que el país se encuentra en una posición de defensa activa, preparado para afrontar una confrontación prolongada. Europa Press reportó que la Media Luna Roja confirmó la cifra de más de 550 fallecidos, mientras continúan las tareas de rescate y los informes sobre víctimas. Los enfrentamientos han generado un contexto de máxima alerta, no solo en Irán sino en otras naciones de la región, donde se temen nuevos episodios de violencia y consecuencias para la población civil. Las repercusiones inmediatas afectan a varios niveles: desde la muerte del líder supremo iraní, que implica una transición forzada en el liderazgo religioso y político, hasta el riesgo de que la escalada arrastre a potencias internacionales y a organizaciones armadas de la región. Europa Press detalló que la ofensiva desplegada por Washington y Tel Aviv ha causado la muerte de figuras clave de la administración y del alto mando militar iraní, lo que podría dificultar la capacidad de respuesta organizativa del país ante futuros ataques. Desde la perspectiva iraní, los ataques recientes forman parte de una estrategia más amplia destinada a redefinir el equilibrio de poder regional. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional, representado por Lariyani, afirmó que Irán ha consolidado recursos y preparación para sostener un conflicto en diferentes escenarios, pese a la magnitud de las bajas sufridas y la cadena de pérdidas institucionales. El panorama sigue marcado por la incertidumbre sobre la evolución del conflicto y la posible extensión de las hostilidades. Europa Press reflejó que las fuerzas iraníes continúan en estado de alerta, mientras los gobiernos de la región y actores internacionales evalúan los pasos a seguir ante una crisis en desarrollo, cuyas ramificaciones afectan la seguridad y estabilidad en Oriente Próximo y pueden generar impactos en la política mundial.