En la antesala del trascendental partido que jugará esta noche el Real Madrid ante Getafe por la liga de España, con la necesidad de ganar para recortarle distancia al Barcelona en la cima de las posiciones, el estado físico de Kylian Mbappé y sus reiteradas ausencias en una etapa crucial de la temporada genera debate en la Casa Blanca.
El esguince que afecta la rodilla izquierda de Mbappé se originó el 7 de diciembre en el encuentro contra el Celta, cuando abandonó el campo con claros signos de molestias tras la primera parte y completó el partido disminuido físicamente. Pese a los reiterados intentos de reincorporarse al plantel, el atacante alternó presencias y ausencias, sin que los servicios médicos del club hayan logrado darle una solución definitiva. En este contexto, la decisión de viajar a su país natal respondió a la intención del jugador y del cuerpo técnico que ahora encabeza Álvaro Arbeloa, de identificar el origen preciso de la molestia, ya que persistían dudas respecto a si la lesión afectaba únicamente el ligamento lateral interno o si podía estar involucrado el cruzado posterior.
La cronología de la recuperación de Mbappé incluye varios hitos inconsistentes. El 10 de diciembre fue convocado pero no jugó ante el Manchester City. Siete días más tarde, el 17, tras completar los 90 minutos contra el Alavés, sorprendió al disputar la totalidad del partido frente al Talavera en la Copa del Rey, motivado por igualar el récord de goles en el año de Cristiano Ronaldo. El 31 de diciembre, tras un nuevo episodio de molestias, la Casa Blanca comunicó la lesión, y estimó que el ex PSG estaría entre tres y cuatro semanas de baja. Por eso causó sorpresa cuando, solo 10 días después (11 de enero), el delantero reapareció en la final de la Supercopa ante el Barcelona, apurando su regreso para ayudar en un partido decisivo.
“Queremos que se recupere totalmente de estas molestias para que pueda volver al 100% con la máxima confianza y con la mayor seguridad posible en cuanto él se encuentre totalmente recuperado y desaparezcan esas pequeñas molestias. Tenemoos muy claro lo que le pasa”, explicó Arbeloa en la conferencia previa al duelo ante Getafe.
La ausencia de Mbappé en el duelo ante el equipo luso tras el caso Vinicius-Prestianni se acordó para que pudiera viajar a Francia en busca de nuevas evaluaciones médicas. Tanto el club blanco como el jugador consideran prioritario atacar el origen de la lesión ahora, con el objetivo de que el delantero pueda estar disponible al 100 % para la ida de los octavos de final de la Champions League, prevista para el 11 de marzo (España), y la vuelta el 17 del mismo mes en la casa del Manchester City. Sin embargo, los tiempos se consideran muy justos, y en el entorno del Merengue admiten que es más factible que el francés reaparezca en el segundo partido que en el primero.
Las dudas sobre la evolución de esta lesión generó malestar tanto en Mbappé como en sus allegados, quienes consideran que en tres meses los servicios médicos del Real Madrid no lograron resolver una situación que afecta directamente el rendimiento del futbolista y la alineación del equipo en una fase crucial de la temporada y con la mira en que restan un centenar de días para el inicio del Mundial que tendrá a Kylian y Francia como a uno de los candidatos a pelear por el título en Norteamérica.