De acuerdo con esa fuente,Riad atacaría “infraestructuras petroleras iraníes si Irán lleva a cabo un ataque concertado contra Saudi Aramco”, el gigante petrolero estatal que constituye la columna vertebral del sector energético saudita.
La advertencia se conoció horas después de que el Ministerio de Energía anunciara la interrupción de algunas operaciones en la enorme refinería de Ras Tanura, ubicada en la costa este del país sobre el Golfo, tras un ataque que provocó un incendio en el complejo.
Un vocero del Ministerio de Defensa saudita confirmó que dos drones apuntaron contra la refinería, aunque ambos fueron interceptados antes de causar daños mayores o víctimas.
El complejo de Ras Tanura alberga una de las mayores refinerías de Medio Oriente, con capacidad para procesar unos 550.000 barriles diarios, y representa un punto neurálgico en la red de exportación de crudo del reino.
A su vez, Qatar detuvo la producción de gas natural licuado.
Durante el fin de semana, Riad criticó duramente a Teherán tras una serie de ataques contra la capital saudita y la región oriental del país, y aseguró que se reserva el derecho a defenderse frente a nuevas agresiones.
La volatilidad también se trasladó al mercado del gas. En Ámsterdam, el índice TTF subió cerca de un 25% hasta los 39,85 euros por megavatio-hora, su nivel más alto desde febrero de 2025.
El temor central de los inversores se concentra en el posible impacto sobre el tránsito energético a través del Estrecho de Ormuz, un corredor marítimo clave por el que circula cerca de una quinta parte del gas natural licuado (GNL) mundial, en gran medida procedente de Qatar.
Aunque el paso aún no fue bloqueado formalmente por Irán, datos de seguimiento marítimo indican que numerosos petroleros comenzaron a acumularse a ambos lados del estrecho ante el riesgo de ataques o dificultades para obtener cobertura de seguros.
En paralelo, los combustibles refinados ya registran subas significativas. El diésel alcanzó su nivel más alto desde el 28 de febrero de 2025, y los especialistas advierten que los aumentos actuales aún no reflejan completamente el reciente salto del crudo, por lo que el impacto en los surtidores podría profundizarse en los próximos días.
La crisis también golpea a los mercados financieros: los futuros de los principales índices de Wall Street operaban con fuertes bajas en el premarket del lunes, en línea con retrocesos en las bolsas europeas y asiáticas.
En este contexto, distintos estrategas de mercado coinciden en que el petróleo podría escalar hasta los 90 o incluso 100 dólares por barril si el conflicto con Irán se prolonga más allá de un mes, con potenciales efectos inflacionarios que obligarían a los bancos centrales a revisar sus políticas monetarias.
Agencias AFP, ANSA y Reuters