* Los productos básicos, como la harina y la pasta se robaron con poca frecuencia, lo que sugiere que los robos motivados por el hambre eran prácticamente inexistentes.
* El alcohol se situó entre los cinco productos más robados en casi todos los países encuestados y fue lo más robado en Italia, Alemania, España, Irlanda y Bélgica.
* Los productos de salud y belleza ocuparon el segundo lugar en la clasificación general, seguidos de la carne, el chocolate y el café.
* Los patrones de robo reflejaban las preferencias de los consumidores locales: el jamón ibérico y el aceite de oliva eran los productos más robados en España, la cerveza en Bélgica y Finlandia, los productos de panadería y pastelería en Alemania, el chocolate y los dulces en Reino Unido y el café en Francia y Países Bajos, donde la carne también se encontraba entre los tres productos más robados.
* Las cajas de autopago se identificaron como el área más vulnerable para los minoristas y las empresas invirtieron en cajas de seguridad y collares para botellas para frenar las pérdidas.
* El estudio abarcó Albania, Andorra, Bélgica, Croacia, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Kosovo, Luxemburgo, Portugal, España, Países Bajos y Reino Unido, lo que representa una población combinada de 387 millones de personas.
(Información de Marta Serafinko en Gdansk; edición de David Latona; edición en español de María Bayarri Cárdenas)