Como celebración por sus 25 años, Domus Artis se convierte en una de las primeras salas del país en presentar un ciclo de escuchas inmersivas con el sistema Dolby Atmos. A este centro cultural independiente y villurquero, cuyo nombre en latín quiere decir “casa de artistas”, quizás lo caracterice su resiliencia: se creó en plena crisis del 2001, atravesó la época de Cromañón con la dificultad para las habilitaciones y, por si acaso era poco para un espacio autogestionado, la pandemia del covid. Su ciclo Domus Artis Inmersivo constará de un fin de semana entero de sesiones de escucha inmersiva. Con nueve propuestas musicales argentinas que fueron seleccionadas en una convocatoria abierta entre más de 80 postulaciones.
Con apoyo de Mecenazgo, se eligieron nueve guiones de música para ser espacializada, que ganaron la posibilidad de grabar y mezclar sus proyectos en formato inmersivo y la posterior presentación ante el público en el lugar los días 28 y 29 de marzo. Las grabaciones se harán tanto en el estudio de Domus Artis como en Romaphonic (histórica cocina de música de Fito Páez, antes llamada Circo Beat).
Con una acústica diseñada por el ingeniero y compositor Jorge Chikiar –quien también diseñó la del CTC del Teatro Colón y de The Kitchen en Nueva York–, esta sala tiene una curva para que el sonido viaje y se amplifique, inspirada en los anfiteatros griegos. Lo más reciente, es que fue acondicionada con este sistema que crea una cúpula de sonido envolvente, y eleva la experiencia de audio hasta volverla corporal y sensitiva.
El sistema Dolby Atmos se usa mucho en cine: La Guerra de las Galaxias fue la película que inauguró su implementación al sonido, con sus naves que parecían pasar por encima de los espectadores. Se empezó a aplicar en la música hace algunos años, y acaba de montarse en sitios como el Movistar Arena y el Teatro Colón. “Es una manera nueva de pensar la música”, dice el productor Francisco Huici, director de Domus Artis junto a Vanesa Ruffa –Magíster en Creación Musical, Nuevas Tecnologías y Artes Tradicionales de la UNTREF–.
También se realizan allí talleres, charlas y sesiones en vivo, ingeniería de sonido, grabaciones y proyectos audiovisuales. En 2012, ambos directores quisieron sumar un bar al complejo y que diera a la calle para invitar más gente. Así conectaron con una pareja que emprendió allí su proyecto de café gourmet: Domus Artis es la primera sucursal de Usina Cafetera, cafetería que hoy es cadena.
Con el paso del tiempo, la comunicación cambió y ellos tuvieron que adaptarse: en sus inicios, la convocatoria de público se hacía a partir de repartida de volantes, después postales, y hubieron quienes los ayudaron con prensa y entrevistas. El público era barrial y fiel, cuando todavía el subte no llegaba a Villa Urquiza. En la pandemia abrieron Instagram y Facebook por primera vez, y después llegó el mailing.
“Al principio no había insumos, hicimos todo como se pudo, bien a lo argento, en plena crisis del 2001. A la vez, el contexto era de mucha avidez de espacios donde los artistas pudieran tocar. Se armó una comunidad, que fue la que sostuvo enteramente al espacio en sus inicios”, cuenta Huici. “La fórmula de resistencia es adaptarse y saber reinventarse: a veces duelar los ideales que uno tenía inicialmente, soltarlos antes de que te pasen por encima. En los momentos de pausa, pensar y armar redes”, reflexiona Ruffa.
“En momentos de crisis, la cultura es lo primero que cae. En la pandemia montamos el estudio para transmitir por streaming, entre protocolos, distancia y declaraciones juradas”, narra Huici. “Por otro lado, hay que seguir trabajando en reeducar al público. Muchas veces sucede que las mismas personas que pagan muchísimo dinero por un show, no ponen 10 mil pesos en una entrada. Quizás están pagando 100 mil pesos un ticket pero después haces algo que tiene muchísimo contenido artístico, y te piden ser invitados”, señala Ruffa.
Los proyectos elegidos por la convocatoria son: la agrupación de música andina Tres Mundos; la de música latinoamericana Soneros del Calamaní; el sexteto de tango contemporáneo Desalmar Tango; la orquesta de tango Los Perros Ladran; el trío experimental de improvisación en tiempo real Pez Nómade y la artista interdisciplinar Luciana Aldegani. Además, tres menciones más para proyectos que serán distinguidos con la mezcla y edición del material también bajo el sistema: Chimbe, una banda de rock que experimenta con sonidos tribales y ancestrales de Sudamérica y el mundo; JMT Orquesta de Mariano Taboada, un proyecto de world music instrumental; y Ieré Bará, un ensamble experimental de voces y electrónica. En paralelo al ciclo de escuchas, se lanzará la convocatoria para su segunda edición, cuyo evento está previsto para mayo de este año y contará con el apoyo de Fondo Metropolitano.
Entradas disponibles a través de Alternativa Teatral.