Sara Sarmiento, psicóloga: "El bienestar real no se compra ni se muestra en redes: se construye día a día"
La sociedad digital, caracterizada por una dependencia casi constante del teléfono móvil, ha provocado algunas conductas. Por ejemplo, buscar el bienestar como si fuera un producto de consumo, en las redes sociales.
Este bienestar, sin embargo, es aparente y forma parte de la ilusión creada por las redes donde cada uno muestra lo que mejor le sale y oculta sus padecimientos.
La psicóloga y psicoanalista Sara Sarmiento, a quien podemos seguir y contactar en su página de Instagram, afirma, en un artículo del sitio de noticias Heraldo, que "el bienestar real no se compra ni se muestra en redes: se construye día a día".
Agrega que "la salud mental, el bienestar y la espiritualidad se han convertido en otro producto más que no solo debemos consumir, sino mostrar a todo aquel que pueda vernos en nuestras redes sociales”.
“No es ningún secreto que el bienestar se ha puesto de moda y no solo eso, sino que se ha creado un halo identitario en torno a él. Es como si las personas que lo practican fueran más valiosas que otras que no lo hacen. Personas famosas, influencers… Todos lo hacen”.
Ante esta avalancha de “bienestar, nuestro cerebro nos dice si yo también lo practico soy importante, soy valioso, 'pertenezco'... Mi consejo es que no practiquemos estas actividades por narcisismo, sino porque nos sientan bien".
De todas formas, la experta psicoanalista Sara Sarmiento, autora también del libro De niña herida a mujer salvaje, nos invita a no echarle la culpa de todo a los estímulos externos: "No debemos engañarnos, porque no todos los males vienen del exterior. Los seres humanos arrastramos heridas y traumas del pasado que nos hacen repetir patrones dolorosos que no sabemos controlar”.
Explica que no nos llevamos bien con el dolor, ya que "emociones como la tristeza no nos gustan, y por eso saltamos de una app a otra, de una técnica a otra, buscando cuál de ellas nos va a dar la prometida felicidad, buscando ese mundo donde no existe el sufrimiento, donde solo haya perfección”.
Su propuesta es la siguiente: "En lugar de abarrotar nuestro día con un sinfín de prácticas como meditación, journaling o rutinas de autocuidado, es mucho más efectivo elegir una o dos actividades que de verdad nos hagan sentir bien y dedicarles energía de forma plena".
En lugar de querer hacer todas las actividades que nos 'venden', la psicóloga recomienda "experimentar por nosotros mismos. Conecta con tu cuerpo y observa cómo respondes a cada práctica, cómo se modifica tu cuerpo, tu mente y tu vida día tras día. aunque no sea viral. O quizás para ti es mejor dar paseos por la naturaleza que ir a correr. Solo tú, conectado a tu cuerpo, tienes la respuesta".