En diálogo con RPP, Morisaki explicó que aproximadamente 350.000 vehículos en el país (cerca del 10 % del parque automotor nacional) funcionan con gas natural vehicular (GNV), entre los cuales se encuentran vehículos livianos, camiones, unidades de transporte público y mototaxis.
“Casi 335.000 son vehículos livianos, que serán los más afectados porque las restricciones no alcanzan a los de transporte público, que suman unas 7.300 unidades”, detalló.
El especialista precisó que unos 2.500 camiones también podrían verse afectados por la medida y destacó el fuerte impacto económico para los usuarios, en especial taxistas y conductores que dependen de este combustible en su trabajo diario.
“El uso de gas natural es 70 % más barato que la gasolina y 50 % más barato que el GLP. Una persona que hace taxi y recorre unos 200 kilómetros diarios invierte más de 2.100 soles al mes si usa gasolina, mientras que con GNV ese gasto baja a 600 soles”, afirmó.
Morisaki señaló que la emergencia actual, así como la fuga y combustión de gas natural en el distrito cusqueño de Megantoni, donde se encuentra el yacimiento de Camisea, pudo evitarse con una infraestructura alternativa.
“Ese riesgo siempre estuvo latente. Se necesita un ducto de respaldo. El gasoducto del sur quedó paralizado en 2017 por corrupción. Pudo avanzarse en un ducto paralelo, pero requiere una inversión fuerte y el Estado tiene que incentivar este mercado”, remarcó.
“En esta coyuntura tan complicada, también deberían incentivarse los vehículos eléctricos o híbridos. Un híbrido convencional puede rendir hasta 74 kilómetros por galón, frente a los 30 de un vehículo a gasolina”, agregó.
Consideró que falta apoyo estatal para masificar el uso del gas, ya que el gas de Camisea llega a Lima por un solo ducto y el resto del país depende de transporte en cisternas, lo que encarece el producto. Comparó que en Colombia 35 de cada 100 vehículos nuevos son híbridos o eléctricos, mientras que en Perú la proporción es menor a cinco.
El ministro de Energía y Minas, Angelo Alfaro, indicó a su turno que los taxistas que no consigan gas “deberán usar gasolina” y señaló que algunos grifos aún tienen reservas, pero otros ya agotaron su stock por la alta demanda y la interrupción del suministro.