John D. Rockefeller, uno de los magnates más importantes de la historia de Estados Unidos, construyó su fortuna a partir de un dominio que consolidó en el mercado del petróleo. A lo largo de su vida, plasmó algunas de sus ideas en libros y dejó una frase sobre la riqueza que sigue muy vigente. El estadounidense remarcó que el objetivo al comenzar un negocio no puede ser acumular fortuna.
Quién fue John D. Rockefeller, el magnate petrolero en EE.UU.
De acuerdo con la biografía que publica la enciclopedia Britannica, John Davison Rockefeller nació en Richford, Nueva York, en 1839 y vivió hasta 1937. Construyó una vida que para muchos dejó una buena cantidad de enseñanzas sobre negocios.
Considerado como el “estadounidense más rico y el mayor filántropo de la historia”, Britannica lo define como la ”figura histórica más importante" en la familia Rockefeller. Su camino empresarial comenzó a los 19 años después de que se mudó junto a sus padres a Strongsville, un pueblo cerca de Cleveland, Ohio.
En 1859, con estudios comerciales básicos en el Folsom Mercantile College y algo de experiencia como empleado contable, fundó su primera empresa, Clark & Rockefeller Company. Lanzada junto a su socio Maurice Clark, se dedicaba a la compraventa de productos agrícolas.
Pocos años después del comienzo de esa actividad comercial, en 1863, tomó la decisión que cambió la trayectoria de su vida. Rockefeller había observado el potencial que presentaba la producción de petróleo, por lo que fundó Excelsior Works, su primera refineríade petróleo.
Solo dos años después, ya se había convertido en la más grande del área. En ese contexto, el empresario tomó la decisión de dedicarse exclusivamente al petróleo.
Con la participación de Henry Morrison Flagler, se fundó la firma Rockefeller, Andrews & Flagler en 1867, que poco después se transformó en Standard Oil Company.
Por el enfoque de Rockefeller, la empresa compró a la gran mayoría de sus competidores: a comienzos de la década de 1870, Standard Oil dominaba gran parte del mercado petrolero estadounidense.
Eso le permitió negociar tarifas diferenciales con los ferrocarriles. Con el crecimiento de la fortuna y el patrimonio, el empresario procedió también a comprar oleoductos y otras instalaciones para expandir su presencia en todo el país norteamericano.
La frase de Rockefeller sobre la riqueza
Por su recorrido como empresario, Rockefeller es un referente sumamente reconocido del área de los negocios en EE.UU. y el mundo. En ese sentido, plasmó su obra en libros que aún en el siglo XXI presentan nuevas ediciones.
Una de las más relevantes fue plasmada en Random Reminiscences of Men and Events, que luego fue ampliada en John D. Rockefeller on Making Money: Advice and Words of Wisdom on Building and Sharing Wealth.
Además, Rockefeller detalló cuál es el camino a seguir para triunfar con una compañía: “El éxito empresarial no tiene misterio. Si cumples con éxito cada tarea diaria, te mantienes fiel a las leyes naturales del comercio y mantienes la mente despejada, todo irá bien”.
Qué quiso decir John D. Rockefeller con “el que empieza con la idea de hacerse rico no tendrá éxito”
John D. Rockefeller quiso decir que el dinero, por sí solo, es una consecuencia y no el motor principal de un proyecto.
Para él, quien inicia un negocio con la única meta de enriquecerse pierde foco y solidez; en cambio, cuando la ambición está puesta en construir algo grande, eficiente y duradero, la riqueza llega como resultado natural del trabajo bien hecho, la disciplina diaria y una visión de largo plazo.
Rockefeller asegura que él mismo cumplió esa norma para tener éxito
En otro fragmento de John D. Rockefeller on Making Money: Advice and Words of Wisdom on Building and Sharing Wealth; el propio magnate indicó que siguió esa filosofía durante su trayectoria como empresario.
“No tenía ambición de hacer una fortuna. El mero hecho de ganar dinero nunca ha sido mi objetivo, tenía la ambición de construir”, expresó.
Preguntas y respuestas sobre John D. Rockefeller
Arrancó a los 19 años, tras mudarse con sus padres a Strongsville (cerca de Cleveland, Ohio). Con estudios comerciales básicos y experiencia como empleado contable, en 1859 fundó su primera empresa: Clark & Rockefeller Company, dedicada a la compraventa de productos agrícolas.
En 1863 decidió enfocarse en el petróleo al ver su potencial y fundó Excelsior Works, su primera refinería. Dos años después, esa refinería ya era la más grande del área y optó por dedicarse exclusivamente al petróleo.
En 1867, con Henry Morrison Flagler, se fundó Rockefeller, Andrews & Flagler, que luego se transformó en Standard Oil Company. A comienzos de la década de 1870, Standard Oil dominaba gran parte del mercado petrolero de EE.UU. tras comprar a la mayoría de sus competidores.
Sostenía que empezar un negocio solo para enriquecerse no alcanza: “Quien empieza simplemente con la idea de enriquecerse no tendrá éxito; debe tener una ambición mayor”. También decía que el éxito empresarial se apoya en cumplir bien las tareas diarias, ser fiel a las “leyes naturales del comercio” y mantener la mente despejada. En otro pasaje, afirmó que él aplicó esa filosofía: “No tenía ambición de hacer una fortuna… tenía la ambición de construir”.