El primer eclipse lunar total de 2026 ocurre este martes 3 de marzo durante la fase de Luna llena. La Tierra se interpone entre el Sol y el satélite natural para generar el fenómeno de la Luna de Sangre que proyecta una sombra umbral sobre la superficie del astro. El avistamiento de este proceso depende de la ubicación geográfica de los espectadores y de las condiciones de luz solar en cada territorio.
¿Desde qué lugares de la Argentina se podrá ver el eclipse?
La observación del eclipse lunar total desde el territorio nacional cuenta con limitaciones geográficas importantes. Fuentes del Planetario Galileo Galilei explicaron a LA NACION que “solo se podrá apreciar marginalmente el inicio del eclipse en la mitad oeste del país, antes del amanecer y a poca altura sobre el horizonte oeste”. Esta restricción implica que las provincias situadas hacia la cordillera de los Andes poseen una ventaja comparativa para la contemplación del inicio del proceso. El resto del territorio nacional queda fuera del área de visibilidad directa debido a la salida del sol.
La mayor parte del evento transcurre durante las horas del día en la región, una situación que impide la observación directa en gran parte de la superficie argentina. Ciudades densamente pobladas como Buenos Aires carecen de la oportunidad de presenciar este suceso en el cielo nocturno. La región de la Mesopotamia tampoco tiene la posibilidad de ver el cambio de coloración del astro.
El eclipse alcanzará visibilidad plena en otras áreas del planeta. El Océano Pacífico, el este de Asia, Australia y diversas zonas de América disfrutan de una perspectiva privilegiada. La rotación terrestre y la hora del inicio del fenómeno determinan que la luz solar opaque el brillo lunar en el sector oriental de la Argentina. El proceso requiere oscuridad total para la percepción de los cambios en el disco del satélite.
Cronograma y fases de la totalidad
El Servicio de Hidrografía Naval (SHN) proporcionó los datos técnicos y horarios exactos para esta jornada. El eclipse se produce en coincidencia con el plenilunio. El inicio formal del proceso se registra a las 09.49 UT (Tiempo Universal Coordinado) y finaliza a las 13.17 UT.
La fase de totalidad, el momento de mayor interés científico y estético, se extiende entre las 11.04 UT y las 12.03 UT. Durante este intervalo, la Tierra cubre de forma íntegra el disco lunar con su sombra umbral, la zona de mayor oscuridad de la sombra que proyecta el planeta. La precisión de estos horarios permite a los interesados seguir la evolución del astro a través de herramientas tecnológicas.
El origen físico del tono rojizo
La denominación popular de este evento surge a partir del cambio en la coloración del satélite. La Luna adquiere matices rojos o anaranjados en lugar de desaparecer por completo de la vista, un efecto físico que sucede porque la atmósfera terrestre actúa como un filtro. La luz del Sol atraviesa la capa de gases que rodea a la Tierra antes de impactar en la superficie lunar.
Los colores con longitudes de onda cortas, como el azul y el violeta, se dispersan en la atmósfera. Los tonos con longitudes de onda largas, como el rojo y el naranja, logran atravesar la atmósfera y se reflejan en el satélite. La intensidad del color rojo depende de factores variables, como la presencia de polvo o nubes en la atmósfera terrestre en ese momento exacto modifica la apariencia final del astro. Este proceso físico explica por qué el satélite no queda en oscuridad absoluta durante el eclipse total.
Alternativas digitales y próximos eventos del año
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.