En medio de la tensión global por la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, el presidente Donald Trump también “declaró la guerra” a un gigante tecnológico de la IA: Anthropic.
El viernes pasado Donald Trump ordenó a todas las Agencias Federales del Gobierno de los Estados Unidos que cesen inmediatamente todo uso de la tecnología de Anthropic. En un mensaje publicado en su red social Truth, Trump aseguró: “Los locos de izquierda de Anthropic han cometido un error desastroso al intentar forzar al Departamento de Defensa y obligarlos a obedecer sus Términos de Servicio en lugar de nuestra Constitución. Su egoísmo está poniendo vidas estadounidenses en riesgo, a nuestras Tropas en peligro y a nuestra Seguridad Nacional en peligro”.
¿Cuál era el vínculo de esta IA con el gobierno norteamericano? Anthropic había firmado en julio del año pasado un contrato de 200 millones de dólares con el Departamento de Defensa de EE. UU., para desarrollar “prototipos de capacidades de IA de vanguardia que impulsen la seguridad nacional de EE. UU.”, tal como describió el anuncio publicado en la página oficial de Anthropic en su momento.
Recientemente, el Departamento de Defensa solicitó acceso a esta herramienta de IA para “todo uso legal”. La compañía aceptó, exceptuando dos usos: por un lado, pidiendo que no tuviera vigilancia masiva (es decir, que no se utilice para vigilar de forma masiva a personas en el ámbito doméstico) y, por otro lado, impidiendo su implementación en el uso de armas autónomas. El anuncio de la empresa asegura: “Apoyamos el uso de IA para misiones legales de inteligencia y contrainteligencia extranjeras. Sin embargo, usar estos sistemas para la vigilancia doméstica masiva es incompatible con los valores democráticos”. Más adelante, en relación al límite por el uso de armas autónomas, agregaba: “Pero hoy en día, los sistemas de IA de vanguardia simplemente no son lo suficientemente fiables como para impulsar armas totalmente autónomas. No proporcionaremos, a sabiendas, un producto que ponga en riesgo a los combatientes y civiles estadounidenses”.
This week, Anthropic delivered a master class in arrogance and betrayal as well as a textbook case of how not to do business with the United States Government or the Pentagon.
Our position has never wavered and will never waver: the Department of War must have full, unrestricted…
Vale aclarar que el presidente señalaba en su publicación en redes que harían una transición lenta, hasta definitivamente dejar de utilizar esta tecnología: “Habrá un período de eliminación gradual de seis meses para Agencias como el Departamento de Guerra que estén utilizando los productos de Anthropic, en varios niveles”.
Luego de días de tensión entre el jugador tecnológico y el gobierno estadounidense, la relación terminó en una ruptura y en otras novedades. El Departamento de Defensa llegó a acuerdos para utilizar a sus competidores, OpenAI, creador de ChatGPT, y xAI de Elon Musk, en entornos clasificados. La noticia fue confirmada por OpenAI, que publicó un anuncio en su web oficial: “Ayer llegamos a un acuerdo con el Pentágono para desplegar sistemas avanzados de IA en entornos clasificados, y solicitamos que también los pongan a disposición de todas las empresas de IA”. Aclararon que su tecnología no se utilizará para la vigilancia doméstica masiva, para dirigir sistemas de armas autónomos ni para decisiones automatizadas de alto riesgo.
Yesterday we reached an agreement with the Department of War for deploying advanced AI systems in classified environments, which we requested they make available to all AI companies.
We think our deployment has more guardrails than any previous agreement for classified AI…