Estrecho de Ormuz y oleoductos alternativos
Uno de los puntos más sensibles es el paso estratégico por el Estrecho de Ormuz, en el Golfo Pérsico. “Es un estrecho por el cual pasa más o menos el 30% de la producción mundial de petróleo”, subrayó Bolomo.
El temor del mercado es que una escalada bélica impida la navegación por esa vía clave. Sin embargo, el especialista aportó un dato técnico relevante: “Hay dos oleoductos y un gasoducto, entre los dos oleoductos transportan 6.800.000 barriles por día que evitan pasar por el estrecho de Ormuz”.
Esas infraestructuras permiten redirigir parte del flujo energético hacia rutas alternativas que conectan con el Océano Índico y el Pacífico, reduciendo el riesgo de desabastecimiento global.
¿Puede el barril llegar a 100 dólares?
El barril ya habría subido alrededor de 20 dólares y podría aumentar otro tanto en el corto plazo. “Probablemente aumente otros 20 dólares más y durante un plazo de dos o tres meses esto suceda, o sea que bordee los 100 dólares”, estimó.
Además, destacó que el contexto geopolítico actual es distinto al de las crisis petroleras de hace medio siglo. Países como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos mantienen acuerdos estratégicos con Estados Unidos e Israel, lo que garantiza continuidad en el suministro.
Para Bolomo, la clave está en la capacidad de adaptación logística y en los acuerdos dentro de la OPEP. El mercado, concluyó, atraviesa un pico de volatilidad, pero no necesariamente una crisis estructural de abastecimiento.