El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, opinó sobre el discurso del presidente Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, y expresó que “queremos ser parte del futuro productivo. Pero no podemos aceptar que se nos coloque como enemigos del progreso”, frente a los cuestionamientos hacia el sector y el debate sobre el rumbo económico.
“Como empresarios industriales Pyme queremos ser claros: nosotros no somos privilegiados ni prebendarios. Somos quienes invertimos, producimos y generamos empleo todos los días en un país que históricamente fue inestable”, sostuvo Rosato.
Rosato: "A partir de marzo se va a seguir profundizando la pérdida de empresas"
En su discurso en la Apertura del 144° Período de Sesiones Ordinarias, Milei cuestionó con dureza el esquema de protección industrial y sus efectos sobre los consumidores. Allí afirmó: “Tras décadas de protección, obtuvimos una industria pequeña, cara, dependiente del subsidio, y con salarios en dólares raquíticos”.
Competencia y reglas claras
En un comunicado, IPA enumeró las condiciones que enfrentan las pymes industriales: “Competimos pagando energía cara durante años. Pagamos impuestos nacionales, provinciales y municipales acumulados. Enfrentamos tasas de financiamiento que en muchos momentos fueron impagables. Y sostenemos empleo formal aun en crisis profundas”.
Rosato subrayó el peso del sector en el mercado laboral al señalar: “No somos parte de ningún ‘zoológico’. Somos el 70% del empleo privado formal del país”.
Respecto de la apertura comercial, el titular de IPA indicó que “puede ser positiva si es gradual y equilibrada”, pero alertó que, si se aplica como un shock sin compensar las asimetrías estructurales de la Argentina frente al mundo, “lo que ocurre no es competencia: es desplazamiento productivo”.
“La industria PyME no le teme a competir. Le teme a competir en desigualdad”, afirmó, y agregó que, si se bajan aranceles, pero continúan la alta carga impositiva, los costos logísticos elevados, la infraestructura deficiente y el financiamiento inaccesible, “lo que se genera no es eficiencia: es cierre de fábricas”.
El dirigente también cuestionó la señal institucional de responsabilizar a la industria por el atraso económico. “La inversión necesita previsibilidad, no estigmatización”, expresó, y sostuvo que ningún país desarrollado eliminó de un día para otro sus mecanismos de transición productiva.
Rosato planteó que el debate de fondo no es “industria sí o industria no”, sino cómo se protege el empleo argentino mientras se moderniza la economía. “Porque cuando una PyME cierra, no se pierde solo una empresa: se pierde comunidad, proveedores, empleo y arraigo local”, concluyó.
GZ / EM