El alemán Andreas Froese estudió Ciencias Sociales en Hamburgo, pero su verdadera vocación era buscar ideas innovadoras para proteger el ambiente. Así, en Honduras, hace más de dos décadas, creó una organización que brinda soluciones de construcción sostenibles y económicas.
Entonces, en ese país de América Central, las botellas desechables PET, utilizadas para refrescos, agua mineral y otras bebidas, se habían acumulado en terrenos baldíos y hasta en un parque. El ecologista Froese les dio un uso impensado.
Un artículo del sitio Arquitectura y Empresa afirma que la técnica Ecotec Bi4PVS, creada y registrada por Froese, “es un sistema autoconstructivo donde se utilizan las botellas PET como ladrillos que, rellenados de tierra y otros materiales locales, se vinculan para formar una estructura”.
Agrega que “la técnica nació en 2001 como una iniciativa personal de Andreas Froese para reutilizar las grandes cantidades de botellas PET acumuladas en el Ecoparque Zamorano, de Honduras. La idea inicial fue la de construir una vivienda unifamiliar sin usar cemento, sino solamente elementos orgánicos y naturales”.
Las ventajas de usar botellas de plástico
Este novedoso sistema de construcción tiene varias ventajas, entre las que destaca el período de degradación en el ambiente, calculado en 200 o 300 años, proporcionar buen aislamiento térmico y un ahorro de hasta un 40% en los costos.
En lugar de utilizar una botella vacía, la técnica de Froese consiste en rellenarla con tierra, arena o escombros pequeños para hacerla más rígida y estable. Entonces, las botellas se colocan en filas y se fijan con ataduras y mortero para formar paredes que luego reciben capas de revestimiento, explica el sitio Click Petroleo e Gas.
Cerca de Tegucigalpa, la capital de Honduras, unas 8.000 botellas PET rellenas con unos 12 metros cúbicos de tierra permitieron la construcción de la Casa Ecológica, ubicada en una zona asociada con el Ecoparque Zamorano. En su construcción participaron solo dos personas.
Un proyecto único en el mundo
Otro de los proyectos es la planta de tratamiento de aguas residuales del Centro de Permacultura Ecotec, en Jame Sierra de Arteaga, al norte de México. Será la primera del mundo en ser construida con un millar de botellas PET.
En una entrevista con la revista Ecohábitat, el alemán Andreas Froese explica cómo construyeron el aula de una escuela en Diamante de Sión, Honduras. “Aprovechamos restos de cemento como mortero para levantar algunas hiladas con una mezcla pobre. Conseguimos tierra con alto componente de arcilla para hacer una mezcla de tierra y aserrín con la que complementamos la mezcla aglomerante para la construcción”.
“Las botellas se van colocando de forma horizontal y se amarran unas con otras con la cuerda de plástico. Entre hiladas, se coloca mezcla para asentarlas y nivelarlas. En las construcciones de mayor tamaño, se utilizan pilares a cada tres metros para estabilizar la construcción. Estos pueden ser de los mismos envases colocados de manera radial. Estos elementos funcionan como columnas que soportan las vigas de concreto que coronan los muros”, detalló Froese.
En su biografía, se destaca que, además de la construcción con botellas PET, Froese ha promovido el acceso a antibióticos baratos en comunidades rurales porque, para él, la salud y la vivienda sostenible están muy relacionadas. Sostiene que un entorno limpio y bien construido reduce la propagación de enfermedades y mejora la calidad de vida.