El 8 de marzo de 2026 se realizarán las elecciones al Congreso y las consultas interpartidistas que definirán a los últimos candidatos presidenciales que competirán para ser el sucesor de Gustavo Petro en la Casa de Nariño.
Sin embargo, para la primera contienda electoral del año en curso, varios movimientos y dirigentes políticos han manifestado que no solicitarán el tarjetón de las consultas presidenciales, donde participarán las coaliciones de La Gran Consulta Por Colombia, Frente por la Vida y la Consulta de las Soluciones.
Uno de los primeros en manifestar su postura fue el propio presidente de la república Gustavo Petro, argumentando la falta de garantías electorales y denunciando la exclusión de precandidatos para dicha contienda.
“No pediré el tarjetón de consulta porque está manchado de trampa, delito y exclusión antidemocrática (...) Cambiar el Congreso que le quitó a la sociedad las reformas más sensibles”, fue una de las publicaciones hechas por el mandatario nacional en la red social X.
Uno de los puntos centrales de su denuncia es el caso del senador Iván Cepeda, cuya exclusión de la contienda por decisión del CNE fue calificada por el presidente como una “exclusión arbitraria” y un ataque contra el progresismo en Colombia.
A la postura presidencial se sumaron partidos de diferentes tendencias con llamados explícitos a no votar en las consultas.
El Pacto Histórico, coalición oficialista, pidió abstención a sus simpatizantes para proteger la candidatura de Iván Cepeda, quien fue seleccionado como candidato presidencial en una consulta interna celebrada en octubre de 2025.
La colectividad advirtió que participar en otras consultas podría acarrear sanciones internas por contravenir las decisiones colectivas. “No se votará la consulta ni se impulsará propaganda alguna sobre ella. Toda nuestra fuerza organizativa y política debe concentrarse en asegurar una gran votación por las listas del Pacto Histórico. No nos distraen. No nos dividen”, manifestaron.
Entre tanto, el Partido Liberal, a través del Directorio Nacional, solicitó a sus militantes no votar ninguna consulta al no presentar candidatos propios en la actual contienda.
“Esta decisión obedece a criterios de coherencia y responsabilidad política, manteniendo el respeto por la autonomía individual de cada militante. Invitamos a continuar impulsando nuestras listas al Congreso de la República para asegurar nuestro triunfo en las próximas elecciones”, señalaron.
Misma situación fue la que argumentó el Partido Conservador, que instó a sus seguidores a abstenerse por “coherencia y responsabilidad política”, señalando que sus procesos internos de selección presidencial están en curso y sin definición para estas consultas.
“No sería respetuoso institucionalmente invitar a la militancia a participar en un proceso donde no existe un candidato conservador, desconociendo así a los aspirantes inscritos que buscan representar al partido en dicha contienda”, recalcaron en su misiva.
Por su parte, Cambio Radical, partido que es liderado naturalmente por el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, señaló que el partido únicamente se concentrará en las elecciones legislativas, pidiendo a sus simpatizantes no pedir el tarjetón de consulta.
De igual manera, los partidos Alianza Verde y En Marcha solicitaron a sus militantes no respaldar ninguna de estas consultas, al considerar que no tienen un candidato avalado en los tarjetones de la consulta.
“Después del 8 de marzo, trabajaremos de manera responsable por la conformación de una gran convergencia política pluralista de cara a la Primera Vuelta de la elección presidencial”, precisaron en el comunicado.
Otras agrupaciones que manifestaron interés pero terminaron por marginarse del proceso fueron el Partido Demócrata Colombiano, Colombia Justa Libres, Partido Colombia Renaciente, Partido Comunes y la Liga de Gobernantes Anticorrupción.
En esta jornada electoral se pondrán a disposición tres consultas interpartidistas en el tarjetón único, agrupando sectores de centro, centroderecha y centroizquierda. No obstante, la decisión de varios partidos de no participar en el proceso de consultas incide de manera directa en el volumen potencial de electores que podrán sumar estos mecanismos internos.
El llamado a la abstención por parte de los mayores partidos revela una fragmentación en la estrategia de alianzas y una preferencia por definir candidaturas propias fuera del marco de las consultas nacionales.