Hígado graso: según estudios, se deben tomar precauciones a la hora de consumir queso, para moderar la ingesta de grasas saturadas
En Estados Unidos, uno de cada cuatro adultos padece la enfermedad del hígado graso no alcohólico, relacionada con el sobrepeso, la obesidad y la diabetes tipo 2. Como la dieta forma parte esencial del tratamiento, surgen dudas sobre la inclusión de algunos alimentos en ella. El quesoes uno de los que genera mayores dudas.
“Los expertos no saben con exactitud por qué la grasa se acumula en algunos hígados y en otros no”, afirma el centro médico. Su detección temprana es clave para evitar las complicaciones, pero, en general, esta enfermedad no presenta síntomas. Algunos pacientes suelen estar muy cansados o sentir dolor en la parte superior derecha del abdomen.
La aparición de fibrosis, cicatrices que el hígado produce para combatir la hinchazón, es el síntoma más claro desde el punto de vista médico. Entonces, sí puede hablarse de hígado graso y quien lo padece deberá ajustar sus hábitos alimenticios.
¿Puedo comer queso si tengo hígado graso?
Los pacientes con hígado graso deben tomar ciertas precauciones en cuanto al consumo de quesos, con el fin de moderar la ingesta de grasas saturadas. Al respecto, la Fundación Americana del Hígado dice que la clave está, además de la moderación, en la elección adecuada de los tipos de queso.
Entre los quesos que pueden incluirse en la dieta de pacientes con hígado graso no alcohólico figuran:
1. Queso fresco bajo en grasa. Uno de los más recomendados por su bajo aporte calórico y de materia grasa.
2. Requesón o ricotta ligera. También tiene poca grasa y un buen aporte de proteínas de alta calidad.
3. Queso cottage. Otra opción muy conveniente por su bajo contenido graso y su aporte elevado de proteínas.
4. Queso batido. Es una alternativa a considerar siempre y cuando sea 0% en grasas.
5. Quesos bajos en lactosa y grasa. El queso Lleugeret de cabra aporta solo 20 % de materia grasa y carece de lactosa.
Quesos prohibidos para hígado graso
Los expertos de todo el mundo sin excepción, aconsejan evitar el consumo de los siguientes tipos de queso cuando se tiene hígado graso no alcohólico:
1. Quesos curados y semicurados. Entre ellos destacan el gouda, el grana padano y el parmesano, que tienen entre 25 % y 40 % de grasa.
2. Queso azul. El roquefort y el gorgonzola combinan alto contenido graso con gran cantidad de sal.
3. Quesos grasos para untar. Suelen incluir aditivos y elevados niveles de sodio y grasas no saludables.
Ventajas de la dieta mediterránea
Como en el caso de los huevos o los frutos secos, otros alimentos que generan dudas entre los pacientes con hígado graso, el queso debe formar parte de una dieta saludable, como la mediterránea. Esta incluye:
Por otra parte, hay que reducir el consumo de azúcar añadida, bebidas azucaradas, alimentos ultraprocesados, frituras, comidas rápidas y evitar el alcohol.
Más allá de estas recomendaciones, antes de iniciar cualquier cambio en la dieta, siempre hay que consultar al médico.