Edicion Argentina AR · 18 Mar 2026
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AR 18 Mar 2026
Efecto Irán: el riesgo país rozó los 600 puntos y los ADR cayeron casi 10%
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Efecto Irán: el riesgo país rozó los 600 puntos y los ADR cayeron casi 10%

La escalada del conflicto en Medio Oriente profundizó la caída de bonos y acciones argentinas, elevó el riesgo país hacia los 600 puntos y volvió a poner a los activos locales entre los más golpeados del bloque emergente. La aversión global al riesgo volvió a escalar y la Argentina sintió el golpe como el resto de los emergentes, pero con mayor intensidad. El riesgo país amagó con sobrepasar los 600 puntos, los ADR se hundieron casi 10% en Wall Street y el S&P Merval cayó 1% en pesos, aunque en dólares quedó en la zona de u$s Merval 1757. El deterioro responde al recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre energía, inflación y tasas globales. Los bonos soberanos nominados en dólares cerraron este martes con mayoría de bajas, en una rueda que volvió a reflejar cautela en el tramo largo de la curva y mayor selectividad en los vencimientos más cortos. En los globales bajo ley extranjera, el comportamiento fue mixto pero con sesgo negativo. Los títulos más cortos, como el GD29 y el GD30, mostraron retrocesos moderados en la jornada, mientras que los tramos medios y largos —GD35, GD38, GD41 y GD46— volvieron a quedar bajo presión, con caídas más marcadas en términos porcentuales. La curva continúa empinada y con rendimientos de dos dígitos. En el caso de los bonares bajo ley local, la dinámica fue similar. Los vencimientos cortos resistieron algo mejor, pero el tramo medio y largo volvió a mostrar debilidad, en línea con el contexto global más adverso para emergentes de alto rendimiento. En este escenario, el riesgo país medido por el índice de JPMorgan cerró en 573 puntos básicos. El nivel implica una leve compresión respecto a la mitad de la rueda donde supo alcanzar los 598 p.b. En renta variable, el castigo fue más visible en Nueva York. Los ADR argentinos cayeron hasta 9,3%, liderados por Supervielle tras un balance débil. BBVA retrocedió 7,1%, Telecom Argentina 6,6 por ciento. En Buenos Aires, el S&P Merval mostró cayó de nuevo hasta los u$s 1757. Las pérdidas en el Panel Líder fueron lideradas por Aluar, Metrogas y Sociedad Comercial del Plata. Desde Balanz Capital, Pilar Tavella señaló a El Cronista que el actual escenario “risk off” no favorece a los emergentes, en especial a los high yield. “Los bonos argentinos caen entre 0,8% y 1,5%, en línea con Ecuador y El Salvador. A la vez, las monedas emergentes se deprecian frente a un dólar fortalecido”, dijo. En el caso argentino, el impacto sobre el CCL —que retrocede 1,2% desde el viernes— es menor al de otras divisas de la región, que acumulan bajas de entre 2% y 4%, explicó. La ventaja relativa: hoy Argentina es exportador neto de energía, lo que amortigua parcialmente una suba del petróleo. Pero si la aversión global persiste, el escenario para volver al mercado internacional se complica, explicó Tavella. Mariano Ricciardi, de BDI, remarcó que Argentina es un activo de beta alta: “Cuando el capital global reduce riesgo, los spreads periféricos ajustan primero. Un riesgo país en 600 puntos implica mayor costo de capital, financiamiento más caro y menor demanda por equity local. “Los precios se ajustan por cantidad, no por fundamentos de corto plazo”, sintetizó. Emanuel Juárez, de HFM, agregó que en estos episodios los flujos migran hacia Treasuries y dólar. Cada ampliación del riesgo país se traduce en mayor volatilidad y compresión de múltiplos. Sin mejora clara en reservas, programa fiscal o condiciones financieras globales, las recuperaciones tienden a ser técnicas y breves. Desde Rava Bursátil, Milo Farro subrayó que la corrección se intensificó a medida que el mercado empezó a descontar un posible cierre prolongado del estrecho de Ormuz y sus efectos sobre el comercio energético. El S&P Merval en dólares cae a la zona de 1740 puntos, su nivel más bajo desde fines de octubre de 2025. A la presión externa se suman balances bancarios por debajo de lo esperado, que refuerzan la venta. Wall Street cerró con tono más firme tras una jornada marcada por la volatilidad inicial. El S&P 500 logró borrar gran parte de las pérdidas que había acumulado durante la mañana, cuando llegó a caer casi 2,5%, y terminó por recortar significativamente ese retroceso hacia el final de la rueda para cerrar en 0,9 por ciento. El rebote estuvo impulsado principalmente por el sector financiero y por algunas grandes compañías de tecnología y software. Las acciones de Salesforce se destacaron como las de mejor desempeño dentro del índice, mientras que IBM también mostró una suba sólida. En el frente bancario, JP Morgan acompañó el movimiento y contribuyó a sostener al mercado en el tramo final de la sesión. De hecho, el sector financiero fue el único que logró cerrar en terreno positivo dentro del S&P 500, funcionando como ancla en un contexto todavía atravesado por cautela. Aunque el índice no logró desmarcarse completamente del rojo, la recuperación intradiaria evidenció que los inversores aprovecharon las bajas para recomponer posiciones, en una señal de que el apetito por riesgo no desapareció, pero sí se volvió más selectivo.