La reaparición del crédito en Argentina, impulsada tanto por la banca pública como por la privada, ha vuelto a poner sobre la mesa una pregunta que parecía olvidada: ¿es mejor endeudarse a tasa fija en pesos o apostar por la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA)? Entidades como el Banco Ciudad picaron en punta con ofertas diversificadas que van desde préstamos personales para expensas con tasa fija hasta créditos hipotecarios y de refacción que ajustan por inflación. La elección no es lineal y depende, fundamentalmente, de la expectativa de estabilidad macroeconómica y el perfil del solicitante. Los créditos en pesos con tasa fija (como la línea del Banco Ciudad de hasta $ 1.500.000 para expensas con una TNA del 60%) ofrecen una ventaja imbatible: la cuota es inamovible. El sistema UVA (ajustado por el Coeficiente de Estabilización de Referencia - CER) permite que la tasa de interés real sea muy baja (entre el 3,5% y el 5,5% en el caso de las líneas hipotecarias del Banco Ciudad). Para decidir entre una u otra modalidad, los analistas sugieren observar tres variables críticas: Para quienes buscan referencia oficial, el Banco Ciudad hoy ofrece ambos mundos: En momentos de alta incertidumbre, la tasa fija es un refugio de tranquilidad. Sin embargo, cuando se apuesta a la estabilización de la economía, el UVA es la única llave que hoy permite acceder a montos significativos para el sueño de la casa propia.