El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) declaró este martes oficialmente electa a Laura Fernández Delgado como presidenta de la República para el período constitucional 2026-2030, tras concluir el escrutinio manual definitivo de los votos emitidos en las elecciones nacionales.
Con la resolución, el órgano electoral confirmó la victoria de la fórmula del partido Pueblo Soberano (PPSO), que encabezó el conteo final con 1,243,141 votos válidos a su favor. La declaratoria también oficializa a Francisco Ernesto Gamboa Soto como primer vicepresidente y a Douglas Soto Campos como segundo vicepresidente, quienes asumirán funciones junto a la nueva mandataria el próximo 8 de mayo de 2026.
El nuevo gobierno ejercerá hasta el 8 de mayo de 2030, de acuerdo con la certificación emitida por los magistrados electorales una vez finalizado el escrutinio definitivo.
Con esta declaratoria, Fernández se convierte en la presidenta número 50 en la historia política del país y en la segunda mujer en alcanzar la jefatura del Poder Ejecutivo. El antecedente histórico lo marcó Laura Chinchilla, quien asumió la Presidencia en 2010.
La ahora presidenta electa, quien se desempeña como ministra de la Presidencia, dará el salto a la primera magistratura en un momento político en el que la representación femenina en los espacios de poder ha ido ampliándose, aunque aún con desafíos en términos de paridad en los principales cargos ejecutivos.
Su llegada a Casa Presidencial consolida además al Partido Pueblo Soberano como la principal fuerza política del país tras los comicios de 2026.
El conteo final de votos válidos para la elección presidencial registró 2,561,343 sufragios. De ellos, el PPSO obtuvo 1,243,141 votos, la cifra más alta entre todas las agrupaciones políticas participantes.
En segundo lugar se ubicó el Partido Liberación Nacional (PLN), que alcanzó 861,879 votos. Otras fuerzas políticas quedaron más rezagadas en la contienda: el Frente Amplio obtuvo 96.384 votos, mientras que Nueva República sumó 56.159 sufragios.
El proceso electoral contabilizó además 12,824 votos nulos y 9,018 votos en blanco.
Las cifras finales consolidan la ventaja de Fernández frente a sus competidores y cierran formalmente el ciclo electoral, dando paso a la etapa de transición entre administraciones.
A partir de ese momento, el equipo entrante deberá acelerar la coordinación con las autoridades salientes para preparar la transición administrativa y definir las prioridades del próximo gobierno.
Con la declaratoria oficial del TSE, Costa Rica deja atrás la incertidumbre propia del conteo final y entra en la fase decisiva de preparación para el traspaso de poderes. Laura Fernández Delgado, ya presidenta electa, comenzará a delinear el gobierno que encabezará durante los próximos cuatro años.