El Atlético de Madrid sobrevive. Sufrieron como no lo habían durante un solo minuto en el partido de ida en el Metropolitano ante un Camp Nou que clamó por su hueco en la final. El FC Barcelona lo intentó desde los primeros compases de partido. Presión alta y acoso y derribo contra la portería de Musso. El gol de Marc Bernal y el de Raphinha antes del descanso dieron alas y esperanza a los culés. El tercero llegó en el ecuador de la segunda parte de las botas de Marc Bernal. Solo quedaba uno para igualar el encuentro, pero no fue posible. En el minuto 96, el árbitro pitó el final del partido certificando la plaza del Atlético de Madrid en la final de la Copa del Rey. El Atlético de Madrid acudía a la cita en el Camp Nou con el FC Barcelona con una amplia ventaja en el marcador tras un impecable duelo de ida en el Metropolitano. Habían conseguido poner la primera piedra para estar en la final de la Copa del Rey. Los de Hansi Flick sabían que necesitan un gol tempranero para poder dar la vuelta al resultado y sellar su plaza en la final de la competición copera. Con esa idea en mente saltaron al césped. Presionaron alto desde el primer momento, complicando la salida de balón de los rojiblancos. Buscaron la portería de Musso. Crearon y lo intentaron una y otra vez por tierra, mar y aire, mientras los del Cholo Simeone achicaban aguas. El primer disparo salió de las botas de Fermín que se animó desde la frontal, obligando al portero rojiblanco a estirar para mandarla fuera. No habían pasado ni diez minutos de partido cuando Koundé tiró el balón fuera y se fue al césped. El francés fue sustituido por lesión y en su lugar entró Balde. La baja azulgrana no modificó la dinámica del juego. Los de Hansi Flick continuaron empujando contra la portería de Musso. Ferran fue el siguiente en tener su ocasión tras una jugada ensayada, pero no consiguió mandar el balón al fondo de la red. El partido estaba siendo un acoso y derribo del FC Barcelona contra un Atlético de Madrid que aguantó como pudo, incluso Griezmann tuvo una ocasión desde dentro del área. Pero en el 29 de partido, llegó el primero de los azulgranas. Fue gracias a Lamine Yamal que cogió el balón en el área, llegó casi a línea de fondo y cedió para Marc Bernal que solo tuvo que empujarla al fondo de la red. Acababan de dar el primer paso en la remontada. Cerca estuvo Raphinha de hacer el segundo en la siguiente jugada, pero se marchó fuera. Los rojiblancos poco a poco fueron encontrando algunos huecos con los que llegar al área azulgrana y poner a funcionar a Joan García. Griezmann incluso estrelló un balón en el palo, aunque la jugada estaba invalidada por fuera de juego. Cuando parecía que el marcador no volvería a moverse antes del descanso, Pedri cayó en el área y el árbitro señaló penalti. Desde los once metros, Raphinha hizo el segundo para los suyos. El FC Barcelona roza, pero no consigue la remontada La segunda parte siguió la misma dinámica que la primera. El FC Barcelona salió en busca de dos goles más, los que le faltaban para igualar el marcador y conseguir, al menos, extender la clasificación a la prórroga. Raphinha, Ferran y Lamine Yamal protagonizaron el ataque azulgrana. Con centros desde la banda, con pases a la espalda, con remates de cabeza o disparos desde la frontal del área. Lo intentaron por todos los medios, pero el balón no llegaba a entrar. No fue hasta el 71 cuando llegó el tercero de los de Hansi Flick. Una vez más de las botas de Marc Bernal, que se vistió de delantero para rematar el balón al fondo de la red y desatar la locura en la grada culé. A partir de ese momento, el FC Barcelona se asentó prácticamente en el área rojiblanca en busca de un cuarto gol, mientras el Atlético de Madrid no dejaba de sacar balones. En el 96 de partido, el árbitro señaló el final del duelo, truncando la remontada azulgrana y certificando el pase de los rojiblancos a la final de la Copa del Rey.