Los pólipos son crecimientos anormales de tejido que se desarrollan en las mucosas de diferentes órganos del cuerpo, entre ellos el colón.
Generalmente, tienen una forma similar a una pequeña protuberancia o masa que sobresale de la superficie interna del órgano y en la mayoría de los casos, suelen ser benignos, es decir, no son cancerosos.
Sin embargo, algunos tipos pueden transformarse en cáncer con el tiempo, especialmente los pólipos adenomatosos que se desarrollan en el colon.
Es por esta razón que la detección oportuna es vital, ya que su presencia representa un factor clave en la prevención del cáncer colorrectal. Los pólipos, aunque en su mayoría benignos, pueden transformarse en lesiones malignas con el paso del tiempo.
Identificar y extirpar estos crecimientos antes de que evolucionen reduce de manera significativa la incidencia y mortalidad asociadas al cáncer de colon, razón por la cual te contamos cómo detectarlos de manera oportuna.
El diagnóstico temprano de los pólipos en el colon, antes de que puedan transformarse en cáncer, se basa en pruebas de detección conocidas como screening.
De acuerdo con información de PubMed y Cleveland Clinic, estas pruebas permiten identificar pólipos en personas asintomáticas y extirparlos antes de que evolucionen a lesiones malignas. Los métodos más comunes incluyen:
Colonoscopia
La colonoscopia es el método más eficaz para detectar pólipos en el colon. Permite al médico observar directamente el interior del colon y extirpar los pólipos durante el procedimiento. Se recomienda realizarla a partir de los 45 o 50 años en personas con riesgo promedio, o antes si existen antecedentes familiares de cáncer colorrectal.
Sigmoidoscopia flexible
Esta prueba explora solo la parte inferior del colon. Es menos invasiva que la colonoscopia completa y también permite detectar y retirar pólipos en el área examinada.
Pruebas de sangre oculta en heces (SOH)
Estas pruebas detectan pequeñas cantidades de sangre en las heces, que pueden ser indicio de pólipos o cáncer. No detectan los pólipos directamente, pero ayudan a identificar pacientes que requieren estudios más específicos.
Prueba inmunoquímica fecal (FIT)
Similar a la SOH, pero más específica para sangre de origen colorectal. Se recomienda realizarla anualmente.
Colonografía por tomografía computarizada (colonoscopia virtual)
Utiliza imágenes generadas por tomografía computarizada para observar el colon y detectar pólipos. No permite retirar pólipos, pero es útil para pacientes que no pueden someterse a una colonoscopia convencional.
Pruebas genéticas
En personas con antecedentes familiares o síndromes hereditarios de cáncer colorrectal, pueden realizarse pruebas para identificar mutaciones asociadas a un mayor riesgo.
Recomendaciones
La mayoría de los pólipos de colon no producen síntomas. Por esta razón, suelen detectarse durante exámenes de rutina, como la colonoscopia; sin embargo, en algunos casos, pueden aparecer síntomas cuando los pólipos son grandes, numerosos o presentan determinadas características.
Algunos síntomas que pueden estar asociados a la presencia de pólipos de colon son:
Estos síntomas no son exclusivos de los pólipos y pueden estar asociados a otras enfermedades del colon.
Por eso, ante la presencia de alguno de ellos, se recomienda consultar a un médico para una evaluación adecuada.
La detección precoz mediante estudios de rutina es la principal herramienta para encontrar pólipos antes de que se desarrollen síntomas.