La Bolsa de Nueva York abrió con fuertes caídas el martes, en el cuarto día del conflicto de Israel y Estados Unidos contra Irán, lastrada por los temores de una guerra prolongada y su impacto en la economía estadounidense.
En las primeras operaciones, el Dow Jones caía un 1,75%, el Nasdaq retrocedía un 1,98% y el índice ampliado S&P 500 perdía un 1,67%.
Wall Street había cerrado la víspera sin grandes cambios, a diferencia del resto de mercados que sucumbieron a las amenazas que sobrevuelan la economía mundial por la guerra en Oriente Medio.
"Se observa una reacción diferida" por parte de los inversores estadounidenses, explica a la AFP Steve Sosnick, de Interactive Brokers.
Acostumbrados a mantener la calma ante las noticias de conflictos geopolíticos, los inversores "finalmente se han dado cuenta de que esta situación no va a desaparecer tan rápidamente".
El día anterior, Wall Street había resistido la tendencia bajista que había arrastrado a la mayoría de las demás bolsas.
Desde la embajada estadounidense en Riad hasta los centros de datos del gigante Amazon en los Emiratos Árabes Unidos y Baréin, Teherán multiplicó el martes las represalias contra objetivos vinculados a Estados Unidos en el golfo Pérsico, en respuesta a los ataques lanzados el sábado por Israel y Estados Unidos contra Irán.
El analista también menciona las posibles repercusiones en los beneficios de las empresas ante "el aumento de los costes operativos y la posible ralentización del gasto de consumo", añade O'Hare.