El análisis se basó en canastas de productos relevadas en seis áreas. Estas fueron:
Walmart funcionó como base de comparación. Por encima de esa referencia, se ubicaron Market Basket (+1,2%), Target (+5,9%) y Wegmans (+7,6%). En los tramos más altos del listado aparecieron Publix (+20,3%), Trader Joe’s (+24,6%) y Whole Foods (+39,7%).
El estudio indicó que, en cada ciudad analizada, la diferencia entre la cadena más barata y la más cara superó el 33%. Al incorporar clubes mayoristas y supermercados especializados, la brecha se amplió.
En cada área metropolitana, los valores se relevaron en un período máximo de 48 horas para asegurar que la comparación se realizara bajo condiciones similares.
En este contexto, la publicación presentó el caso de Brianna Stangarone, maestra de Irvington, Nueva York. La docente reemplazó el queso pecorino romano importado que utilizaba para su lasaña por una alternativa nacional y descargó tres aplicaciones para comparar valores. “Si algo es demasiado caro y no es una necesidad, lo dejo”, afirmó.
La respuesta de Whole Foods tras la publicación del ranking
Tras la publicación del informe, Whole Foods Market cuestionó la metodología del análisis. La compañía afirmó que el estudio no contempló variables que, a su criterio, influyen en la decisión de compra, como sus estándares de ingredientes —criterios internos sobre la calidad y composición de los productos que comercializa— y sus políticas de abastecimiento.