El gigante petrolero estadounidense ExxonMobil expresó el martes confianza en el abastecimiento de petróleo y gas para Estados Unidos por considerar que los yacimientos de esquisto permitirán cubrir la demanda pese a las interrupciones provocadas por la guerra en Oriente Medio.
"Es una situación muy dinámica, muy incierta", dijo Jack Williams, vicepresidente de ExxonMobil, durante una conferencia financiera, y señaló que la "máxima prioridad" del grupo es garantizar la seguridad de sus empleados en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Catar.
Estados Unidos e Israel atacaron Irán el sábado. Teherán respondió con ataques a instalaciones vinculadas a Estados Unidos en el golfo Pérsico y cerró el estrecho de Ormuz, crucial para el transporte de hidrocarburos. Israel, en tanto, seguía el martes bombardeando Irán y Líbano.
"Esto es claramente una gran perturbación (...) y todo dependerá de cuánto tiempo permanezca cerrado el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo", añadió Williams.
Las operaciones de ExxonMobil en la región se ven afectadas, pero "tenemos infraestructuras en todo el mundo" para la producción, el refinado y una "amplia flota" para transportar estos productos sin pasar por esa zona, subrayó.
Aseguró que hay una "gran producción de crudo" y una "gran producción de gas" en territorio estadounidense, pero advirtió que los consumidores probablemente pagarán más caros los productos derivados.
El barril de Brent superó el martes los US$85 por primera vez desde julio de 2024, y el gas europeo se situó brevemente por encima de los 65 euros por megavatio hora, un nivel no visto desde enero de 2023.