Pasadas las 21.30 del domingo, y en medio de su confrontativo discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei apuntó durante largos minutos a los representantes de la oposición kirchnerista que lo hostigaba a los gritos desde sus bancas. En su arremetida, incluyó a empresarios, opositores y hasta “propios”, a los que acusó de golpistas sin dar pruebas.
“Durante el año pasado hicieron todo lo posible para derrocar a este gobierno y les salió mal”, les advirtió con tono enérgico, incluyendo en la eventual confabulación a eventuales “socios empresarios y mediáticos que se resisten al cambio”. La acusación de “golpistas”, que Milei repitió en cuatro oportunidades, incluyó fechas (marzo, mayo y septiembre del año pasado, esta última luego de la derrota electoral libertaria en la provincia de Buenos Aires) y nombres, como el del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien había afirmado que “este Gobierno no puede llegar a 2027” y la senadora nacional de esa provincia Florencia López, que en medio de una discusión parlamentaria con la senadora Patricia Bullrich hizo referencia al “helicóptero” que se llevó a Fernando de la Rúa en diciembre de 2001.
Para completar el cuadro, y ente sus apuntes y frases improvisadas, el primer mandatario hizo una referencia explícita a “propios” que “soñaban con abrazar el sillón de Rivadavia”, en alusión a la vicepresidenta Victoria Villarruel, que lo miraba a sus espaldas sin mover un músculo. Hacia el final de sus acusaciones acerca del “embate desestabilizador” en su contra, que la “ayuda” de Estados Unidos pudo frenar, Milei expresó su deseo de que la Justicia, como ocurrió con el fiscal Carlos Stornelli y su denuncia contra Quintela, avance también “sobre quienes pudieran ser sus beneficiarios, directos e indirectos, de dichas acciones”, en otro dardo que pareció teledirigido a su antigua compañera de fórmula.
¿Qué hará el Gobierno con la denuncia presidencial sobre un golpe de Estado? “Por supuesto que si tuviéramos pruebas concretas y tangibles, lo denunciaríamos en la Justicia. Pero es difícil que aparezca un papel con los pasos de una estrategia para voltear un Gobierno”, contestaron muy cerca del Presidente. “Pero no hay dudas, en base a cosas que pasaron y a