La Sala I de la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín confirmó ayer el procesamiento del exministro de Transporte de la provincia de Buenos Aires, Jorge D’Onofrio, por presunto delito de lavado de activos de origen ilícito, agravado por su carácter de funcionario público.
Se trata de una causa que se deriva de la investigación contra D’Onofrio por maniobras con gestores informales que, supuestamente, habían armado un esquema paralelo de eliminación de fotomultas a cambio de un pago de dinero, trama que incluye también la pesquisa sobre la empresa que brindaba el servicio de turnos y logística para la Verificación Técnica Vehicular (VTV), que cobraba el 8% de cada verificación y tenía como titular a una persona que sería militante de la estructura política de D’Onofrio en el distrito de Pilar.
En noviembre del año pasado, el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, había procesado a D’Onofrio por el delito de lavado de dinero y le había trabado un embargo por $350.000.000. En el mismo fallo, el magistrado había procesado también (con un embargo de $300.000.000) a Facundo Asencio, exdirector de Fiscalización y Control de la VTV, que fue desplazado de ese cargo hace poco más de un año, cuando asumió el reemplazante de D’Onofrio en el ministerio, Martín Marinucci, un dirigente del Frente Renovador, al igual que D’Onofrio. El procesamiento de Asencio también fue confirmado por la Cámara de San Martín, integrada en su Sala I por los jueces Juan Pablo Salas, Marcelo Fernández y Marcos Morán.
Al dictar los procesamientos, González Charvay había indicado, entre otros puntos, que Asencio se manejaba como “testaferro” del exministro. Individualizó la compra de una camioneta Audi Q8, dominio AE554ZD, que estaba a nombre de Asensio pero era utilizada por D’Onofrio. “Asencio actuó como interpuesto registral o testaferro, ocultando la verdadera titularidad del rodado y disimulando el patrimonio real de D’Onofrio”, había subrayado el juez federal de Campana en noviembre pasado.
Además, el juez federal había planteado que, para justificar la supuesta compra del vehículo, Asencio aportó un contrato de mutuo por $30 millones con la firma “Los Altos de Don Carlos Emprendimiento Inmobiliario SA”, creada para la ocasión y puesta a nombre de sus padres.
Los abogados Ramiro y Juan Isidro Pérez Duhalde (de D’Onofrio) y Griselda Cecilia Toscano (de Asencio) apelaron el fallo de González Charvay, con argumentos como “la falta de motivación suficiente del decisorio” y “la arbitrariedad en la valoración de la prueba reunida”.
“La sola existencia de una cédula azul extendida a favor de D’Onofrio, así como el pago del Telepeaje por su parte, no constituyen elementos suficientes para tener por acreditada la titularidad real del vehículo en cuestión”, argumentaron los abogados en el recurso rechazado.
La decisión de González Charvay, concluyeron los camaristas, “no se trata de una inferencia conjetural ni de una apreciación subjetiva, sino de una conclusión fundada en una valoración integral, lógica y concordante del plexo probatorio reunido”.
Sobre la falta de acreditación del delito previo al lavado de dinero que plantearon los abogados de los procesados, los camaristas argumentaron que “no se exige, en modo alguno, la corroboración judicial del hecho delictivo previo, mediante una sentencia firme, ya que solamente basta para cumplir la exigencia objetiva tener por acreditado que los bienes objeto del caso proceden de hechos susceptibles de ser calificados como delitos o que poseen un origen delictivo, siendo suficiente la relación de los imputados con actividades delictivas”.
El 12 de febrero, González Charvay sobreseyó a 18 acusados por presunto lavado en el marco de la causa que se sigue contra D’Onofrio. Entre los beneficiados por ese fallo están Roxana Pombo,María Agustina Cuadra y Héctor Marcelo Suárez Basail, hermana, hija y medio hermano de Claudia Pombo, la expresidenta del Concejo Deliberante de Pilar que es cercana a D’Onofrio y está bajo investigación por su posible papel en la trama del caso de las fotomultas.
La situación de los sobreseídos es diferente a las de Claudia Pombo y el exjuez de faltas Mario Quattrocchi. En noviembre pasado, González Charvay pidió informes sobre ellos a la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac). La Justicia investiga si Pombo es propietaria de dos casas en un barrio cerrado de Pilar y de ocho vehículos, y si constituyó sociedades en España junto a Quatrocchi. El juez también solicitó a la Procelac informes sobre María Andrade Andrade y Alejandro García Andrade, supuestos socios en España de Pombo y Quattrocchi.