En diálogo con Canal E, Pablo Ferrari, economista, analizó la volatilidad de los mercados tras la escalada en Medio Oriente y aseguró que la duración del conflicto será determinante para la inflación global y el futuro energético argentino.
“Sin lugar a dudas”, respondió cuando fue consultado sobre si las consecuencias económicas pueden crecer. Y explicó que mientras el expresidente Donald Trump habla de un conflicto de “días o semanas”, analistas internacionales advierten que podría extenderse más allá de ese plazo.
En ese contexto, advirtió: “Seguramente va a haber una elevada inflación a nivel mundial, también en Estados Unidos, también en Argentina”.
Alineamiento político y shock externo
Ferrari también puso el foco en la posición geopolítica argentina. Señaló el riesgo de estar fuertemente alineados con una de las potencias involucradas.
“El peligro que tiene vivir en una nación alineada, como creo que ninguna otra, con las potencias que inician el conflicto”, advirtió.
En el plano económico interno, recordó que varios desequilibrios —inflación y caída del empleo— ya estaban presentes antes del conflicto. En ese sentido, consideró que el shock externo puede utilizarse como explicación de problemas previos.
“Este shock externo… puede tener consecuencias”, afirmó, aunque subrayó que no todo puede atribuirse al escenario internacional.
Energía: oportunidad sectorial o problema estructural
Ferrari planteó un interrogante histórico: si la energía debe ser una commodity para exportación o un insumo estratégico para el desarrollo nacional. “La energía va a ser una commodity o un insumo para el desarrollo nacional”, resumió.
En un escenario prolongado de conflicto, la inflación global y la suba de la energía podrían golpear con fuerza a la Argentina. El desenlace dependerá tanto de la evolución geopolítica como de las decisiones de política económica interna.