Si hay algo que caracteriza a los gatos es que es muy frecuente que sigan a sus dueños al baño y por más curiosa que parezca esta escena, lo cierto es que es más común de lo que se cree. Este llamativo comportamiento de los felinos responde a un instinto de su propia naturaleza y los expertos coinciden en que está lejos de ser un capricho, sino más bien todo lo contrario. El hecho que los gatos sigan a sus dueños incluso cuando van al baño está relacionado estrechamente por influencia que tiene el vínculo con los humanos y la personalidad felina. En este aspecto, una de las principales causas de estas acciones es la búsqueda de atención, contacto y compañía, ya que cuando hacen esto es porque quieren sentirse cerca de los dueños. De hecho, esto se da mayormente cuando las personas pasan muchas horas fuera de su casa y cuando regresan, los gatos se convierten en su sombra. La curiosidad es otro factor determinante en los gatos ya que necesitan explorar su entorno y cualquier movimiento dentro de la casa despierta su interés. El baño concentra ruidos, puertas que se abren y agua en movimiento, elementos que resultan atractivos y se convierten en estímulos altamente llamativos. A su vez, el sonido del agua corriente despierta curiosidad en los gatos y muchos disfrutan de jugar en la pileta o beber directamente de la canilla.