Edicion Argentina AR · 14 Mar 2026
clarin.press
Noticias clave de Argentina, directas y verificadas.
AR 14 Mar 2026
“Siempre que derrotaba a alguien, decían que el rival era mediocre”, afirma Terence Crawford sobre las críticas en el boxeo
cultura

“Siempre que derrotaba a alguien, decían que el rival era mediocre”, afirma Terence Crawford sobre las críticas en el boxeo

Las habilidades pagaban las cuentas”, recordó Crawford sobre las críticas recibidas antes del combate con Canelo Álvarez. “Me querían ver caer, decían que estaba solo por el dinero... Yo quería demostrar de lo que era capaz”, admitió. En diálogo con PowerfulJRE, relató cómo la duda por parte de promotores, público y prensa fue una constante obligándole a superar expectativas en cada aparición.

No era la primera vez que Crawford debía sobreponerse a una incredulidad generalizada. “Siempre que derrotaba a alguien, decían que el rival era mediocre, aunque después esos mismos peleadores eran elogiados si lograban vencerlos otros. Siempre encontraban una excusa: por tamaño, por experiencia o por el dinero”, relató.

Estos “lados de la calle”, sostuvo, se crearon para evitar ciertos enfrentamientos. “Siempre culpaban al boxeador, pero la realidad es que los promotores son quienes mueven los hilos”, expresó. Como ejemplo, mencionó la dificultad para concretar un combate entre Canelo Álvarez y David Benavidez, una pelea largamente esperada por los fans, pero aplazada por dinámicas de poder entre promotores.

El sacrificio, tanto físico como psicológico, fue otro de los temas centrales abordados por el exboxeador en PowerfulJRE. “Nadie sabe lo que soportamos para entretener a los seguidores”, subrayó.

Crawford enfatizó el impacto de los cortes extremos de peso, las lesiones acumuladas y operaciones, y el desgaste mental del entrenamiento y la competición. El corte más duro que experimenté fue de unos 11 kilos. La última semana antes de la pelea, cada gramo se vuelve una tortura", confesó.

Crawford insistió: “Siempre hay algo: una lesión, el cansancio, el dolor. Nadie sube al ring al 100%”.

Aprendió a equilibrar su entrenamiento solo en etapas recientes: “Antes ignoraba los consejos y entrenaba siete días a la semana. Ahora sé que el descanso y la recuperación son fundamentales. Lo aprendí gracias a figuras como Tim Bradley y Andre Ward”.

Además del desgaste físico, la presión psicológica constante figura como uno de los principales desafíos: “El escrutinio de la prensa y las críticas del público minan la confianza. Muchos solo esperan que tropieces para poder señalarte”.

“La salud no se recupera nunca. El dinero puede llegar después, pero el cuerpo, cuando se daña, no hay vuelta atrás”. Crawford advirtió que la salud debe tener prioridad sobre cualquier otro objetivo en la carrera.

La charla en PowerfulJRE abordó también la fugacidad del reconocimiento en el boxeo. Crawford observó: “Cuando los boxeadores ya no pueden valerse por sí mismos, la gente los olvida. Llegas a una función, ves a las leyendas y la multitud los ignora”.

Contrastó la cultura en Estados Unidos, donde el respaldo desaparece tras una derrota, con la de países como Reino Unido o naciones latinoamericanas, en las que se valora el esfuerzo y la trayectoria por encima del resultado inmediato. “Me gustaría que aquí hubiese ese respeto por quienes lo dieron todo, aunque hayan perdido en el camino”, comentó.

Respecto al manejo de la fama y el dinero, Crawford fue tajante sobre su objetivo: “Nunca quise que la fama fuera el centro de mi vida. Prefiero ser una persona con patrimonio que alguien rico solo por un tiempo”. Relató haber visto colegas dilapidar fortunas en lujos, sin considerar la brevedad del ciclo deportivo y el limitado reconocimiento. “Me basta con cuidar a mi familia y saber que hice las cosas a mi manera”, afirmó.

En su diálogo final con PowerfulJRE, Crawford envió un mensaje directo a quienes comienzan en el boxeo profesional: “Prioricen la salud antes que la fama o el dinero. Nadie va a velar por ustedes cuando terminen desgastados”. Considera clave la disciplina y la elección de mentores honestos, más allá del talento individual.

Crawford explicó que no se debe entrenar en busca de aplausos momentáneos ni intentar contentar a quienes exigen espectáculo a costa de la salud: “El camino debe construirse para el legado y el bienestar propio, no para la opinión pública”.

Subrayó la importancia de rodearse de personas con buenas costumbres y evitar contextos tóxicos: “Si tu entorno es tóxico, acabarás dañándote”. Insistió: “Apunten al largo plazo, formen patrimonio; eso permanece después del último campanazo”.

Cuando la industria deja atrás a quienes le dieron todo, Crawford concluyó que salvaguardar el propio cuerpo y la mente es el verdadero acto de resistencia y supervivencia en un negocio que olvida rápido a sus protagonistas.