“En los primeros días lo que se ve en los mercados es que prima la volatilidad, el ruido financiero, las dudas y las incertidumbres”, señaló Chouza.
El economista explicó que los activos financieros suelen reaccionar rápidamente ante este tipo de episodios geopolíticos y que los movimientos se observan especialmente en las bolsas internacionales, los commodities y los activos considerados de resguardo.
Además, remarcó que los mercados están reaccionando de forma muy sensible a las novedades sobre la evolución del conflicto. “Hoy estamos teniendo un rebote bastante significativo en Wall Street, por lo tanto está muy basado en la información de último momento sobre la continuidad de la contienda bélica”, explicó.
En ese contexto, recomendó cautela en los mercados financieros. “Son días en los cuales es más conveniente desencillar hasta que aclare y no tomar posiciones muy agresivas para defender el valor patrimonial y los ahorros”, afirmó.
Cómo puede impactar el conflicto en la economía argentina
Ese traslado se da primero a través de los combustibles y luego se expande al resto de la economía. “Afecta a la logística y después se va trasladando al resto de los bienes y servicios”, indicó.
Chouza señaló que Argentina tiene una particularidad en este contexto. “Hay una parte positiva, que es que somos un país exportador neto de commodities, en particular de petróleo”, explicó.
El economista también remarcó que el traslado de esos aumentos dependerá de la capacidad de la economía para absorberlos.
“Va a depender de cuánto la demanda pueda absorber esas subas de costos y cuánto convalide la demanda”, explicó.
“Uno tiende a pensar que tanto las distribuidoras de hidrocarburos como el resto de los productores van a ir moderando sus subas, distribuyéndolas a lo largo de los meses en lugar de trasladarlas rápidamente”, afirmó.