La falta de información y visibilidad sobre cómo se manifiestan los infartos en ellas contribuye a que muchas veces sus síntomas sean pasados por alto tanto por quienes los padecen como por los profesionales de la salud. Esta brecha en el reconocimiento no solo incrementa el riesgo de complicaciones graves y secuelas, sino que también retrasa la llegada de los tratamientos adecuados y reduce la probabilidad de supervivencia.
Reconocer los síntomas de infarto en mujeres resulta clave, explica la anestesióloga Elena Casado Pineda en su TikTok (@medicilio), quien advierte sobre una problemática que provoca retrasos en la atención médica: “Los síntomas de infarto en una mujer son distintos a los del hombre y por eso se tarda tanto en diagnosticar”, afirma.
La especialista puntualiza que las manifestaciones más frecuentes en ellas no se limitan al conocido dolor en el pecho, sino que pueden incluir molestias en el cuello, la mandíbula, los hombros o la parte superior del abdomen, así como falta de aire, dolor en uno o ambos brazos, náuseas o vómitos, sudoración, aturdimiento, mareos, cansancio inusual o incluso acidez estomacal.
Esta amplia variedad de síntomas puede provocar confusión y lleva a que muchas mujeres no relacionen sus molestias con un problema cardíaco. En ocasiones, los síntomas se atribuyen a causas menos graves o a cuadros de ansiedad, lo que contribuye a que no se acuda de inmediato a urgencias u hospitales. A diferencia de los hombres, las mujeres presentan síntomas menos evidentes.
Otro aspecto que destaca la anestesióloga es la frecuencia con la que los síntomas aparecen en momentos de baja actividad: “En comparación de los hombres, las mujeres tienden a tener estos síntomas más a menudo al estar en reposo o incluso cuando duermen”.
Así, la dificultad de identificación se agrava por la falta de reconocimiento inmediato, ya que “como los síntomas de las mujeres son diferentes a los de los hombres y los que están clásicamente asociados al infarto son los síntomas en un hombre, es más probable que una mujer tarde más en diagnosticarse de un ataque al corazón que un hombre”.
Casado Pineda insiste en la necesidad de prestar atención a estos signos y buscar atención médica de forma urgente, ya que “las mujeres son más propensas que los hombres a sufrir un ataque cardíaco. Sin embargo, se nos diagnostica mucho menos”.