Mary Cruz Noriega, madre de las dos menores asesinadas en Malambo, Atlántico, relató que durante los trece días que sus hijas de 14 y 17 años estuvieron desaparecidas, las autoridades y quienes la extorsionaron le aseguraron que las jóvenes aparecerían con vida. “Jamás me dijeron que me las iban a encontrar muertas”, expresó en entrevista con La FM, al narrar el proceso de búsqueda y el dolor experimentado tras el hallazgo de los cuerpos.
“Me pidieron cincuenta millones de pesos. Yo decía que no tenía esa cantidad, que trabajaba en una casa de familia para pagar donde vivía. Ellos me respondieron que a ellos eso no les importaba, que buscara la plata donde fuera”, explicó Noriega, quien además relató que la cifra fue disminuyendo hasta llegar a diez millones de pesos, y que los extorsionistas llegaron a proponerle que enviara cinco millones primero para que le entregaran a una de sus hijas.
Durante la extorsión, los agresores enviaron fotografías en las que se observaba a la menor de catorce años bajo amenaza de arma. “Me mostraban fotos donde las apuntaban con un revólver. Nunca me mostraron a la de diecisiete años. Yo les decía: ‘Mándame un video donde están las dos’ y me evadían”, explicó Noriega. Solo recibió imágenes de la hija menor, lo que incrementó su angustia y la sensación de desamparo.
A lo largo de la búsqueda, la madre sintió que la esperanza de hallar a sus hijas con vida era alimentada por autoridades y extorsionistas. “Tuviera paciencia, que a mis hijas me las iban a encontrar vivas”, le repetían. “Los días pasaban, llegaba la noche y no encontraban a mis hijas. Hasta el día de ayer. Fueron trece días de sufrimiento. Me agonía. Yo quería encontrar a mis hijas vivas. Jamás se me pasó por mi cabeza que me iban a matar a mis dos niñas”, añadió en su testimonio a La FM.
Mary Cruz Noriega también explicó que desconocía por completo la identidad de los agresores. “No, porque ni siquiera yo los conocía a ellos. No hay pista de ninguno de ellos. Supuestamente, me habían dicho que lo habían capturado a uno de ellos, al que me daba las amenazas, pero no he visto a nadie”, afirmó.
El 28 de febrero, la Policía Metropolitana de Barranquilla confirmó el hallazgo de los cuerpos en una zona boscosa del municipio de Malambo. De acuerdo con el reporte del medio ya mencionado, la madre fue notificada para presentarse en Medicina Legal, donde le indicaron que los cuerpos correspondían a sus hijas. Mary Cruz Noriega afirmó que no tuvo contacto previo con los agresores y que su reciente mudanza a la zona descartaba cualquier antecedente personal con los responsables.
En el proceso de investigación, la Policía logró la captura de Juan David Taboada Olivera, de 19 años, quien cuenta con antecedentes por porte ilegal de armas y presuntos lazos con la organización criminal ‘Los Costeños’. Un menor de edad también está vinculado al caso y que existen indicios sobre la participación de más personas, pues la hipótesis de una fiesta la noche de la desaparición sugiere la presencia de otros implicados.
La Policía Metropolitana de Barranquilla ofrece hasta veinte millones de pesos por información que permita identificar a los demás responsables. La investigación sigue en curso bajo la coordinación de la Fiscalía General de la Nación y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), ante la posibilidad de que existan más personas implicadas en el doble homicidio.
Ambas jóvenes mantenían una relación con dos de los sospechosos, quienes habrían facilitado la invitación a la fiesta donde se perpetró el crimen. La hipótesis principal sostiene que, en la reunión, un tercer implicado habría alertado a los demás sobre la posibilidad de que las menores los delataran, lo que desembocó en el asesinato.