Bélgica afronta este jueves una nueva jornada de huelga contra los recortes del Gobierno de coalición que ha obligado, entre otras cosas, a cancelar todos los vuelos de salida de los aeropuertos de Bruselas y Charleroi, afectando previsiblemente a la mayor parte de las llegadas.
Los principales sindicatos del país han llamado a manifestarse por las calles de Bruselas para protestar contra los ajustes previstos por el Ejecutivo de Bart de Wever, por lo que las autoridades prevén también perturbaciones en el tráfico y paros en sectores muy diversos, incluido el transporte público, por la falta de personal que acuda a la concentración.
Esta movilización, además, se suma a varios días de huelga en el sector del ferrocarril que cuenta tres días de paros desde el pasado domingo y que concluirán a las 22:00 horas de este miércoles. En este caso, la empresa pública de ferrocarril (SNCB) prevé reforzar el servicio el jueves para facilitar la llegada de manifestantes a Bruselas.
El aeropuerto internacional de Bruselas ya informó la pasada semana la decisión de anular todas las operaciones de salida y la probable afectación de al menos la mitad de rutas con destino a este aeródromo, como consecuencia de la huelga de personal que podría comprometer la seguridad.
En el caso de Charleroi (a 50 kilómetros al sur de Bruselas), el aeródromo ha avisado de que no podrá asegurar ningún vuelo de salida ni de llegada por la falta de efectivos para organizar las operaciones con la seguridad necesaria.