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El Gobierno cierra el apoyo de más gobernadores para avanzar con la Reforma laboral

El Gobierno cierra el apoyo de más gobernadores para avanzar con la Reforma laboral

A pura rosca, Diego Santilli continúa con su agenda de visitas a gobernadores para abroquelar a los legisladores de los mandatarios provinciales y conseguir los apoyos necesarios para sancionar la reforma laboral.

Esta vez, el ministro del Interior llegó hasta Villa La Angostura para reunirse con el gobernador de Neuquén Rolando Figueroa. El ejecutivo provincial tiene escasa influencia en el Congreso después de las legislativas pasadas: apenas le responde la senadora Julieta Corroza y la diputada Karina Maureira.

El encuentro se produjo en El Messidor, el pequeño palacio de arquitectura francesa que sirve como residencia oficial del gobernador en la localidad neuquina.

"La reunión fue muy positiva. Hablamos de los temas que resolvimos y de los que nos faltan", sostuvo el ministro en declaraciones a medios locales. "Ningún gobernador puede estar en contra de una ley que busca generar empleo privado, aumentar la productividad y las inversiones para las provincias y la Argentina", sostuvo.

Santilli había comparado en la previa la reforma que el Gobierno motoriza en el Congreso con el convenio que los petroleros modificaron para la explotación de Vaca Muerta, que revolucionó la matriz productiva de la provincia.

Figueroa se expresó en la misma sintonía al concluir el encuentro. "En Neuquén fuimos los primeros en implementar cambios importantes en la legislación laboral, impulsando políticas para fomentar el trabajo neuquino . Además, desde la provincia hemos sancionado por ley convenios colectivos de trabajo modernos por sector, que de ninguna manera sufríran modificaciones. Acompañamos cada iniciativa que impulse el desarrollo y planteamos lo que consideramos prioritario, siempre cuidando nuestra neuquinidad y pensando en el futuro", sostuvo el ejecutivo provincial.

A fines de noviembre y de cara a la negociación por el Presupuesto 2026, Figueroa había firmado con el Gobierno un convenio para eliminar las retenciones al crudo convencional.

Ahora, el gobernador volvió a reclamar por los recursos que la Nación debe en materia de obras y la deuda de ANSES con el Instituto de Seguridad Social del Neuquén. "Mantuvimos una reunión de trabajo con Santilli para poner sobre la mesa los temas estratégicos de Neuquén", reiteró Figueroa.

El ministro, en tanto, continuará este jueves su periplo por Entre Ríos para entrevistarse con el gobernador Rogelio Frigerio, aliado del Gobierno y también -en los papeles, como Santilli- referente del PRO.

Frigerio ya hizo saber que acompañará la reforma y tiene un punteo de temas listo en materia de gestión para conversar con su amigo. Pedirá que el Gobierno acelere y termine con el bacheo de la ruta nacional 12 y 18 y comience con el plan de bacheo en la 127.

Además, a la provincia como compensación de deuda para la construcción de viviendas, que en Entre Ríos se desarrollarán con inversión pública y privada.

Por otra parte, el gobernador quiere revisar a partir de mediados de año el acuerdo para cubrir la deuda que la Nación mantiene con la caja de jubilaciones y revisar la tarifa que la Nación paga por la explotación de la represa hidroeléctrica de Salto Grande.

Será el séptimo encuentro de Santilli con gobernadores en lo que va del año El lunes había viajado a Salta para reunirse con Gustavo Sáenz. Antes se había reunido con Ignacio Torres, de Chubut; Leandro Zdero, de Chaco; Alfredo Cornejo, de Mendoza; y Marcelo Orrego, de San Juan.

Entre los gobernadores hay preocupación por la posible pérdida de recursos por las modificaciones en Ganancias, que incluye el capítulo tributario de la reforma, y por el financiamiento de ANSES.

El oficialismo pretende llevar el proyecto al recinto en la segunda semana de febrero y puertas adentro del Gobierno creen que ya cuentan con los votos necesarios para convertir la reforma en ley.

Sin embargo, la mayor oposición empieza a delinearse en los puntos en común entre algunas cámaras empresarias y la CGT que temen que la nueva ley se trabe en la Justicia.