A Javier Milei y Diego Santilli los une una relación de amistad. Se conocieron hace años, antes del desembarco del presidente en la política, pero aceitaron el vínculo cuando compartieron la Cámara de Diputados, de 2021 a 2023, más allá de que fueron a la elección de ese año por diferentes espacios.
A tal punto hay afinidad que en aquel pacto de Acassuso posterior a las generales y previo al balotaje, el rol de Santilli como articulador entre La Libertad Avanza y el PRO fue clave.
El "Colo", entonces alejado del macrismo por su apuesta bonaerense con Horacio Rodríguez Larreta, estuvo allí con Cristian Ritondo para acercar posiciones. Lo logró: Mauricio Macri y Milei, con Patricia Bullrich como el otro nexo, cerraron un acuerdo que terminó llevando al libertario a la presidencia un mes después.
ratificó ese idilio entre Milei y el diputado del PRO.
En la entrevista televisiva que dio por la mañana el lunes, Milei lo destacó especialmente, por hacerse cargo de una campaña complicada por la renuncia, escándalo mediante, de José Luis Espert, y por haber remontado 14 puntos de desventaja respecto a la elección de septiembre y terminar ganándole por medio punto de diferencia a Jorge Taiana.
Por la noche, lo invitó a cenar a Olivos, con su esposa, Analía Maiorana. Junto al presidente estuvo su hermana, Karina. La charla fue amena, en tono de celebración, y se estiró tanto que Santilli y su mujer se fueron a las dos de la mañana. Es verdad que arrancaron tarde, cerca de las 10.30, porque antes el "Colo" había pasado por la "Misa" del Gordo Dan, donde se rapó con máquina a "uno" y cumplió su promesa.
No hubo un brindis específico, porque los cuatro integrantes de la cena tomaron agua. Milei pidió una tira de asado y Santilli eligió pollo con ensalada. Una cena muy frugal, pero en la que naturalmente se habló de la elección de la noche previa.
Milei se mostró muy agradecido con Santilli, que tomó el fierro caliente de Espert habiendo arrancado formalmente como tercer candidato en una boleta dominada por los libertarios. El Presidente siente que el diputado siempre le jugó bien, que tiene códigos. Lo valora como dirigente político y rescata su perfil dialoguista. Muy poca gente habla mal de Santilli en la política. Ni siquiera suele ser blanco de críticas de parte del kirchnerismo duro.
El diputado puede ser una pieza clave en el próximo Congreso, cree Milei, junto con Ritondo, para alinear a la nueva tropa de una Cámara de Diputados que crecerá en representación libertaria y para asegurarse a los 14 legisladores del PRO. En el mileísmo creen que ambos son tan valiosos para el armado como Mauricio Macri, más allá de que sea este el presidente del partido. Y el diálogo les sale más fácil y directo con ellos.
¿Puede sumarse Santilli al próximo Gabinete? Parece difícil, porque Milei no lo expondría como un fusible y elegiría seguir teniéndolo como referencia desde el Congreso y con la mira puesta en la provincia de Buenos Aires en 2027.
Su gran elección lo dejó como referente principal para pelear contra el peronismo por la gobernación en dos años. Milei cree que es número puesto para esa candidatura, y que realmente le puede ganar al peronismo en su mayor bastión, en ese caso en una ejecutiva.
También es alguien que suele ser consultado por los otros integrantes del Triángulo de Hierro. Hacia Karina Milei tiene mucho respeto, y con Santiago Caputo un vínculo sólido que se construyó en el último año.
Las tensiones de Ritondo y Santilli, que no van a evidenciar, son con las segundas líneas del Gobierno, con dirigentes como Sebastián Pareja, también electo diputado, u otros armadores bonaerenses que buscaron limar la presencia de Alejandro Finocchiaro como referente en La Matanza.
Sus correligionarios del PRO salen en defensa del también electo diputado, que en las últimas horas debió someterse a una cirugía de urgencia, pero que se está recuperando.
No gustó cómo fue el manejo de los fondos en la tercera sección del Conurbano por parte de los dirigentes que responden a Pareja. Pero sobre todo, que buscaran debilitar a un Finocchiaro que se encontraba con un inconveniente personal que trascendía el fuego de la política.