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Milei en el Consejo de la Paz de Trump: un saludo protocolar y un escenario junto a líderes no occidentales y de países musulmanes

Milei en el Consejo de la Paz de Trump: un saludo protocolar y un escenario junto a líderes no occidentales y de países musulmanes

En primera fila, y rodeado por líderes y representantes de países no occidentales, algunos no democráticos y varios musulmanes, Javier Milei acompañó este jueves a Donald Trump en el lanzamiento de su llamado Consejo de la Paz. Fue en su último día en Davos, Suiza, donde tuvo su tercera participación como presidente de Argentina ante el Foro Económico Mundial.

Milei había dado su discurso el miércoles, justo después de la extensa ponencia de quien considera su primer aliado internacional, Trump. En tono de clase magistral de Economía y Moral, en ese discurso mucho más moderado que los dos anteriores, elogió el capitalismo como un sistema justo, al liberalismo, habló de moral, arremetió contra el socialismo y contra el chavismo en Venezuela. Usó la figura de Maquiavelo, para sostener su propia filosofía ultraliberal.

Este jueves entre tanto, antes de volver a la Argentina cruzó también unas palabras con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. Y dio una entrevista a Bloomberg, en la que apoyó nuevamente la captura de Nicolás Maduro por parte de Trump en territorio venezolano, y también la transición con Delcy Rodríguez al volante -algo no conocido hasta ahora-. Volvió a defender las relaciones comerciales con China y tuvo otra poco empática referencia hacia Lula da Silva cuando en tono de broma le preguntó el periodista cómo estaba esa relación.

"Jamás le daría el nombre de alguien de izquierda, amo mucho a mis perros para insultarlos. Por eso, todos tienen nombres de economistas liberales", dijo pero luego volvió sobre el asunto y sostuvo que tenían una "relación adulta" y que ejemplo de ello era que los gobiernos habían podido ponerse de acuerdo con el acuerdo Mercosur Unión Europea.

Este jueves, sólo tres presidentes del continente americano estuvieron presentes en el lanzamiento del Consejo de Paz de Trump: el estadounidense, el argentino y el paraguayo Santiago Peña.

Las agencias internacionales presentes en Davos describieron a un Milei sentado con un representante de Baréin; otro de Marruecos; con el primer ministro de Armenia, el presidente de Azerbaiyán; el primer ministro de Bulgaria, y el de Hungría, Viktor Orban, un ultraconservador, aliado a Trump y Milei. Estaban también el presidente de Indonesia, el viceprimer ministro de Jordania; la presidente de Kosovo. Además el primer ministro de Pakistán; el presidente de Paraguay, el primer ministro de Qatar, el ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita, el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, un representante de los Emiratos Árabes Unidos, el presidente de Uzbekistán y el primer ministro de Mongolia.

Trump invitó a unos 50 países a formar este Consejo y esperaban en su gobierno que aceptaran unos 35. Milei fue uno de los pocos que desde el primer anuncio el sábado pasado, cuando estaba participando de la firma del acuerdo comercial Mercosur-Unión Europea, en Paraguay, consideró "un honor" ser parte del Consejo -al que llaman en inglés, Board of Peace-. Pero ninguno si, tal como pidió Trump, están dispuestos a pagar 1.000 millones de dólares por año como parte de una membresía, en el tercer año de permanencia. Otros líderes regionales, como Lula da Silva, de Brasil, no rechazaron ni aceptaron la invitación del presidente estadounidense. Sostienen sólo que evalúan la propuesta, que en la Unión Europea, que sigue en tensión con Trump por Groenlandia y siempre muy multilateralista, recibieron con frialdad.

Lo curioso igual de la mañana de este jueves fue ver al Presidente argentino -que se marchó antes para estar en su entrevista con Bloomberg- sentado junto a este grupo variopinto de líderes muy contrastantes con la filosofía de su discurso del miércoles en Davos. O al menos dan cuenta de su pragmatismo ante un tema y otro, porque lo que buscó Milei fue apoyar a su aliado incondicional en el lanzamiento de su ansiado Consejo de la Paz.

“Occidente le dio la espalda a las ideas de la libertad y abrazó dosis crecientes de socialismo en su versión más hipócrita: el wokismo”, dijo el miércoles. “América será el faro que vuelva a encender a Occidente y pagará su deuda civilizatoria con la filosofía griega, el derecho romano y los valores judeocristianos”, sostuvo. “Tenemos por delante un futuro mejor, pero ese futuro solo existe si volvemos a las raíces de Occidente”.

Ahora bien. Cuando el periodista de Bloomberg le preguntó sobre el apoyo de los Estados Unidos a la economía argentina y su exigencia de que se aparte de China, con la que Argentina tiene un comercio importante, y además la base de exploración lunar en Neuquén, el mandatario defendió esos vínculos. No fue la primera vez. Y sostuvo: "Mi plan es abrirme a la Unión Europea, abrirme a EFTA, abrirme a Estados Unidos y abrirme a China y abrir a… Yo quiero una economía abierta. Y eso implica…, usted mire el peso que tiene la economía china en el mundo y usted va a entender que tengo que tener comercio con China. Mire cómo está evolucionando India, y tengo que tener comercio con India. Bueno, eso es lo que estoy trabajando, en hacer a Argentina claramente un país más abierto."

Este encuentro de Trump y Milei, a diferencia de los anteriores, fue meramente protocolar y sólo hubo intercambio de sonrisas cuando el argentino firmó el documento que convierte a la Argentina en miembro fundante de un Consejo que presidirá Trump, que se anunció originalmente como destinado a la reconstrucción de la devastada Franja de Gaza, pero que sus numerosos críticos, dentro de los Estados Unidos, América Latina y Europa ven como un rival de la Organización de las Naciones Unidas. Para el caso, Milei coincide con el republicano en sus críticas al organismo.

"Hoy tendremos más detalles sobre el comité de paz. Tiene la oportunidad de ser uno de los organismos más importantes jamás creados. Lo tomo muy en serio. Todos quieren formar parte. Hay países aquí que son mis amigos. Me gustan algunos, algunos. Pero me gustan todos los que están aquí. Son grandes líderes, grandes personas".

Trump tuvo dificultades para atraer a los aliados occidentales tradicionales de los Estados Unidos a Consejo de Paz”, y al final como señalaba la prensa en su país, consiguió el apoyo de monarcas de Oriente Medio, del hombre conocido como el último dictador de Europa -por Orban. Aceptaron su invitación a participar, Vladimir Putin de Rusia, que aceptó incluso pagar 1.000 millones de dólares en una suerte de intercambio por las sanciones que mantiene Occidente sobre Rusia por la invasión a Ucrania, de febrero de 2022. Y Alexander Lukashenko, de Bielorrusia, considerado ampliamente como un dictador.

Otros países de Asia Central, como Kazajistán y Uzbekistán, y las naciones del sudeste asiático Indonesia y Vietnam, aceptaron entrar al Consejo de la Paz, por lo que se espera que se pueda agrandar. Benjamin Netanyahu, de Israel, aceptó después de rechazarlo por no querer estar junto a los qataríes y los turcos, que lo han acusado de crímenes de guerra en Gaza ante la Corte Penal Internacional.

Hay una contradicción además de Argentina porque oficialmente no reconoce a Kosovo como un país independiente porque se contradice con su reclamo de soberanía de las Islas Malvinas. Habrá que ver este punto. No es menor. Además, Milei ya hizo un saludo especial a la presidenta de Kosovo en la última Asamblea General de la ONU, en septiembre, seguramente mal asesorado, porque ello puede interpretarse como un reconocimiento institucional.