CROMA

Santilli dio la gran sorpresa y los libertarios ganaron la provincia de Buenos Aires

Santilli dio la gran sorpresa  y los libertarios ganaron la provincia de Buenos Aires

En contra de cualquier lógica política de las que se escriben con categorías tradicionales, Diego “El Colo” Santilli, selló el mayor batacazo de los comicios de medio término 2025: con una ajustada diferencia que al cierre de esta edición se estiraba a apenas 60 mil votos, ganó la elección en la Provincia de Buenos Aires por la alianza La Libertad Avanza-Pro (LLA PRO) y hundió en una profunda decepción al kirchnerismo, que hace apenas 49 días había ganado ese territorio con una diferencia de 13,5% de los votos.

El ex vicejefe de Gobierno porteño y actual diputado nacional por Buenos Aires tuvo apenas veinte días para hacer la campaña más compleja de las que se tenga registro. Pasó a encabezar la nómina libertaria luego del escándalo que derrumbó la postulación de José Luis Espert, el que fuera elegido por Javier Milei para la cruzada bonaerense. Y que tuvo que abandonar el juego después que no supo o no pudo despegarse de la acusación de haber recibido un pago de 200 mil dólares del empresario Federico “Fred” Machado, quien está involucrado en una causa de narcotráfico en los Estados Unidos.

Con ese antecedente poco auspicioso para recorrer un camino preelectoral, Santilli consiguió el resultado que ningún analista, comunicador o consultor se animó a pronosticar: que podría quedar primero en el único bastión del kirchnerismo que resultaba impasable para los intentos libertarios.

Con el 99% de las 14 mil mesas escrutadas, el Comando Nacional Electoral informaba que la lista de LLA llevaba menos de uno por ciento más que la de Fuerza Patria: 41,4% a 40,9%.

El tropiezo de Espert no fue el único ni el más complejo de los obstáculos que presentó el sendero electoral de veinte días que encaró Santilli. Cuando los apoderados de LLA fueron a la Justicia a pedir que su nombre quede inscripto en la Boleta Única de Papel (BUP), el juez con competencia electoral Alejo Ramos Padilla, rechazó el reclamo.

La intención partidaria de LLA-Pro no constituía un trámite gratuito. El Gobierno debía invertir casi 14.000 millones de pesos para reimprimir todas las boletas. Y además sería de difícil concreción la logística de reemplazo.

Esa discusión, en medio de los recortes oficiales a sectores sensibles como el Hospital Garrahan, las universidades o los programas de discapacidad, obstruían la dirección de la campaña: parecía difícil defender el gusto por la impericia política, en medio de los recortes generalizados.

Luego fue la Cámara Nacional Electoral la que confirmó esa postura. Es decir: el candidato debía pedirle a la ciudadanía su voto, pero no se lo vería en la “fotito” que estaba impresa en la BUP que -por otra parte- hacía su debut como nuevo mecanismo del régimen electoral.

Despojados los litigios en la justicia Electoral, comenzaba la empinada caminata del candidato. En la nómina estuvo secundado por la ex modelo y conductora televisiva Karen Reichardt, quien -se podría decir con buenos modales- tuvo pocos aportes positivos a la cosecha de votos.

Pero entró en juego el costado audaz y optimista del candidato que ingresó al Congreso como representante del PRO y fue uno de los primeros que se pintó de violeta. Con un spot transgresor pidió “marcar al Pelado, para votar al Colorado”, en alusión al sobrenombre del postulante renunciado y del propio apodo derivado del color de su cabellera.

Santilli conoce el aroma de doblegar al peronismo en la Provincia más poblada del país. En septiembre 2021, en las PASO de medio término, Juntos por el Cambio sacó una ventaja de poco más de 4 puntos a la boleta de encabezada por Victoria Tolosa Paz. Luego de esa ajustada ventaja en la prueba que tuvo Axel Kicillof en su primer mandato como gobernador, sobrevino una severa crisis en el oficialismo provincial. Cristina Fernández de Kirchner le “intervino” el gobierno a su ex ministro de Economía. Ubicó a Martín Insaurralde como Jefe de Gabinete y definió otros movimientos en el esquema de poder provincial.

Ahora, Santilli logra arriar una de las banderas sagradas del kicillofismo. La que indica que “Milei o LLA nunca ganaron en la Provincia de Buenos Aires”. El jefe del gobierno bonaerense levantaba ese argumento cada vez que hacía esgrima con sus contrincantes internos y de afuera. Las boletas que encabezó el Presidente en 2023, no pudieron quedar arriba en las PASO y en las Generales de ese año, cuando compitió con Sergio Massa. Tampoco había logrado el primer peldaño en las legislativas del 7 de septiembre, desdobladas por la porfía de Kicillof que mantuvo su posición aun con el rechazo insistente de Cristina Kirchner.

Ahora, ese título no lo podrá imprimir Kicillof. Otra vez le ganó Santilli. Antes con la ropa de JxC. Ahora con la vestimenta libertaria.

El imponente resultado se construyó a partir de ganar en 99 de los 135 distritos que componen la Provincia. Hace menos de dos meses, fue casi a la inversa: el PJ ganó 96. Y 39 se repartieron otras fuerzas que esta vez directamente no asomaron en la coloratura que despliega el territorio provincial.

De esta manera, LLA logra incorporar 17 diputados nacionales por Buenos Aires. Renovaba 4, más los 15 de Juntos por el Cambio, los socios con los que fueron en alianza. Esta ecuación le dio negativa a la coalición, pero no obstante el número de escaños ganados no estaba en los planes ni de los más optimistas.

Fuerza Patria logra conservar los 15 que puso en juego y estaría peleando por una banca más. La izquierda ingresaría 2 y no quedó lugar para otros espacios. La polarización fue más profunda de lo que especulaban los cálculos previos.

Fuerza Patria cayó en 60 municipios en los cuales se había impuesto en las legislativas del 7 de septiembre. Aun cuando la participación ciudadana fue casi idéntica: el domingo fue a votar poco más del 68%.

El desempeño del diputado nacional lo coloca en un casillero clave en la carrera para la Gobernación en 2027. Ya había intentado esa empresa en 2023, pero quedó en el camino en la PASO. Iba en la boleta de Horacio Rodríguez Larreta y perdió la interna con Néstor Grindetti. Luego en las generales la fórmula amarilla quedaría relegada por Kicillof.

En el bunker del Hotel Libertador, donde celebró el triunfo LLA, Santilli postuló algo que ya a esa hora, sobre el filo de la medianoche del cierre de estas elecciones, parece obvio: “Vamos a ir por la provincia de Buenos Aires en 2027”, anunció eufórico ante los militantes a quienes convocó para entregarse a esa tarea que considera épica.

Kicillof no puede ser reelecto porque se lo impide la Constitución. En la Argentina dos años parecen una era histórica, pero Santilli cree que en esta instancia nadie podrá impedirle que sea el candidato de la oposición para llegar a la Gobernación.