El presidente Donald Trump está experimentando en la guerra contra Irán la desconfianza de Europa y Gran Bretaña hacia su volcánico e imprevisible liderazgo y al alcance de su verdadero vínculo con la OTAN. Inesperadamente, fue el primer ministro británico, Sir Keir Starmer, el que le dijo "no" al presidente norteamericano al no permitirle usar sus bases para bombardear Irán ni utilizar su base en Diego García. España lo imitó. Un serio problema logístico ...