Una mutación genética vinculada al cabello rojo y la piel muy clara podría estar detrás de heridas crónicas que no terminan de sanar . Científicos hallaron que en úlceras persistentes existe una alteración en la molécula MC1R, la misma responsable del pelo rojo . Este hallazgo abre la puerta a terapias que podrían ayudar a millones de personas con heridas crónicas. ¿Por qué el “gen del cabello rojo” podría influir en la cicatrización de heridas? Un recient...