Durante años, hablar de ERP fue casi un ejercicio técnico, reservado a las áreas de administración y sistemas. Automatización de procesos, eficiencia operativa, reducción de errores, control presupuestario. Conceptos relevantes, sin duda, pero circunscriptos a la lógica interna de las organizaciones. Rara vez se analizaba el impacto de esas decisiones tecnológicas en lo que ocurre del otro lado del mostrador: en la experiencia concreta de clientes, proveed...