El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con atacar las centrales eléctricas de Irán si el país no abre "totalmente" el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas. Esta advertencia se produce en medio de un aumento de la violencia en la región, incluyendo bombardeos en Irán e Israel. El sábado, misiles iraníes impactaron en el sur de Israel, específicamente en Dimona y Arad, dejando alrededor de 120 heridos, de los cuales once se encuentran en estado grave. Estos ataques se dieron tras la denuncia de Irán sobre un ataque a su complejo de enriquecimiento de uranio en Natanz. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) respondieron con nuevos ataques en Teherán, mientras que Arabia Saudita reportó la intercepción de drones y misiles iraníes dirigidos a Riad y su región oriental. El Ministerio de Defensa saudí también indicó que ha derribado numerosos drones en las últimas horas. En respuesta a la escalada de ataques, el Gobierno saudí decidió expulsar a un agregado militar iraní y a otros cuatro empleados de la embajada de Irán, argumentando la necesidad de proteger su soberanía y seguridad.