Miguel Martín se despedirá del Festival de Jazz de San Sebastián este abril, tras casi 50 años de trayectoria, la mayor parte como director. A sus 70 años, considera que es un buen momento para dar paso a una "mirada nueva" y aconseja a su sucesor que lo escuche lo menos posible, aunque se ofrecerá para ayudar en lo que sea necesario. Martín ha sido fundamental en la llegada de grandes leyendas del jazz y artistas emergentes a la ciudad. En una reciente entrevista, Martín reflexionó sobre su legado y la evolución del festival. Destacó la importancia de crear un evento que no solo atrajera a público local, sino también a visitantes de 40 países. A pesar de las críticas por incluir artistas de otros géneros en la programación, logró convencer a muchos sobre la necesidad de diversificar el festival, incluyendo un escenario en la playa. Martín también recordó momentos memorables, como las presentaciones de Art Pepper y Miles Davis, y mencionó la competencia creciente de otros festivales de música en verano. Sin embargo, se mostró optimista, señalando que la demanda de músicos ha aumentado, lo que beneficia al Jazzaldia. Aunque ha considerado escribir sobre su experiencia, cree que no interesaría a nadie. Su objetivo ahora es facilitar una transición suave al nuevo director, quien será elegido a través de un concurso público.